Revista Cátedra, 9(1), pp. 18-35, enero-junio 2026. e-ISSN: 2631-2875
https://doi.org/10.29166/catedra.v9i1.8069
Por otro lado, Brown et al., establecen que, el material de control a contrastar en el presente
estudio fue de un contenido inanimado, es posible que las diferencias puedan, en parte,
explicarse a esa carencia de animación. Esto considerando los resultados de un estudio
realizado por Brown en el año 2022 dentro de la Facultad de Medicina de la Universidad de
Hawái, Estados Unidos; en el que se demostró que, las animaciones virtuales en la
enseñanza a residentes médicos, era superior a las tizas en el aprendizaje de terapia
farmacológica para la diabetes (Brown et al., 2022, p. 2256).
Así también es posible que las diferencias observadas no dependan únicamente del formato
general de enseñanza, sino de la interactividad que la metodología permite: alumnos que
interactúan activamente con el material (discuten casos, responden preguntas, trabajan en
equipo) retienen y aplican mejor los contenidos que quienes reciben una charla pasiva. En
un ensayo aleatorizado cruzado con 146 estudiantes de medicina, Boedeker et al.,
mostraron que la sesión de gran grupo realizada como una actividad interactiva produjo
puntuaciones de aprendizaje superiores (p = 0.010) y una mayor “sensación de aprendizaje”
(p < 0.001) en comparación con la clase pasiva; además, los estudiantes con rendimiento
previo más bajo se beneficiaron de la modalidad interactiva (Boedeker et al., 2024).
Otro punto por considerar desde la perspectiva de Jabben y Ghani es el tipo de información
que se desea transmitir a los estudiantes; inmunología y las ciencias microscópicas son
contenidos de estudio que difieren de áreas como anatomía macroscópica. En estos casos,
es más viable el uso de imágenes mediante la proyección en diapositivas, según lo postulado
por Jabeen del departamento de Anatomía y Ortopedia, de la Facultad de Medicina de la
Universidad de Jammu, Asia (Jabeen y Ghani, 2015).
El método chalk talk muestra efectividad en el proceso de enseñanza a corto y mediano
plazo en estudiantes de medicina; mientras que el método de proyección de diapositivas
muestra efectividad a corto, más no a mediano plazo. En términos de eficacia, la metodología
chalk talk demuestra superioridad con respecto a la metodología de proyección de
diapositivas, a corto y a mediano plazo. Los resultados no se ven influenciados por el rango
de coeficiente intelectual, ni por el sexo de él o la estudiante. Se recomienda a la comunidad
académica, tomar en consideración los datos presentados en el presente estudio, para la
modificación, o de ser el caso, ratificación, de sus planes de enseñanza y pedagogía.
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