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Revista Cátedra, 9(2), pp. ), 86-104, julio-diciembre 2026. e-ISSN: 2631-2875
https://doi.org/10.29166/catedra.v9i2.8579
Factores asociados y análisis estadístico del
consumo de alcohol en estudiantes
universitarios
Associated factors and statistical analysis of alcohol
consumption in university students
Jimmy Román-Proaño
Universidad Nacional de Chimborazo, Riobamba, Ecuador
Facultad de Ciencias de la Educación, Humanas y Tecnologías, Carrera de Educación Inicial
jimmy.roman@unach.edu.ec
https://orcid.org/0000-0001-9669-8957
Marcela Cadena-Figueroa
Universidad Nacional de Chimborazo, Riobamba, Ecuador
Facultad de Ciencias de la Educación, Humanas y Tecnologías, Carrera de Educación Inicial
marcelacadena@unach.edu.ec
https://orcid.org/0000-0003-1698-5791
Nancy Valladares-Carvajal
Universidad Nacional de Chimborazo, Riobamba, Ecuador
Facultad de Ciencias de la Educación, Humanas y Tecnologías, Carrera de Educación Inicial
nvalladares@unach.edu.ec
https://orcid.org/0000-0002-6768-4027
Pilar Salazar-Almeida
Universidad Nacional de Chimborazo, Riobamba, Ecuador
Facultad de Ciencias de la Educación, Humanas y Tecnologías, Carrera de Educación Inicial
psalazar@unach.edu.ec
https://orcid.org/0000-0002-3128-9375
(Recibido: 30/04/2024; Aceptado: 27/10/2025; Versión final recibida: 05/07/2026)
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https://doi.org/10.29166/catedra.v9i2.8579
Cita del artículo: Román-Proaño, J., Cadena-Figueroa, M., Valladares-Carvajal, N., y Salazar-
Almeida, P. (2026). Factores asociados y análisis estadístico del consumo de alcohol en
estudiantes universitarios. Revista Cátedra, 9(2), 86-104.
Resumen
Esta investigación tuvo como objetivo determinar los patrones de consumo de alcohol y
evaluar la influencia de la población cercana en una muestra de 1045 estudiantes
universitarios, a partir de datos recolectados en la universidad de Chimborazo-Ecuador. La
principal problemática que se aborda es la escasa atención y desconocimiento de los niveles
actuales de consumo de alcohol de los estudiantes que están próximos a ser profesionales
de la educación. Con base en este problema, los autores proponen la ejecución de una
investigación de tipo descriptivo con enfoque cuantitativo, que consta de un cuestionario
estructurado sobre los hábitos de consumo de alcohol, los factores asociados y sus
consecuencias. Los resultados revelan una distinción crítica respecto a los índices de
consumo: el 57% de estudiantes no consume alcohol de forma regular, el 30% no cuenta
con el apoyo o soporte de sus padres por desconocimiento. Los resultados evidencian que
el contexto familiar no actúa como un factor de protección significativo frente al consumo
de alcohol. En este sentido, la decisión de los jóvenes de consumir bebidas alcohólicas
parece estar asociada, principalmente, a factores individuales, como sus preferencias
personales, así como a elementos externos, entre ellos la presión social y las dinámicas
propias del entorno universitario. Se concluye que una parte significativa de la muestra no
consume bebidas alcohólicas de forma habitual; por ello, las estrategias preventivas deben
enfocarse en la concientización familiar, el cambio de conductas en espacios de socialización
y la prevención de las consecuencias asociadas al consumo.
Palabras clave
Alcohol, consumo, consecuencias, patrones, salud, sociodemográficas.
Abstract
This research aimed to determine alcohol consumption patterns and evaluate the influence
of the surrounding population on a sample of 1,045 university students, based on data
collected at the University of Chimborazo, Ecuador. The main problem addressed is the lack
of attention to and awareness of current alcohol consumption levels among students about
to become education professionals. Based on this problem, the authors proposed a
descriptive study with a quantitative approach, consisting of a structured questionnaire on
alcohol consumption habits, associated factors, and their consequences. The results reveal
a critical distinction regarding consumption rates: 57% of students do not consume alcohol
regularly, and 30% lack parental support due to a lack of awareness. The results
demonstrate that the family context does not act as a significant protective factor against
alcohol consumption. In this regard, young people's decision to consume alcoholic
beverages appears to be primarily associated with individual factors, such as their personal
preferences, as well as external elements, including social pressure and the dynamics of the
university environment. It is concluded that a significant portion of the sample does not
consume alcoholic beverages regularly; therefore, preventive strategies should focus on
raising family awareness, changing behaviors in social settings, and preventing the
consequences associated with consumption.
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Keywords
Alcohol, consumption, consequences, patterns, health, sociodemographic.
1. Introducción
En teoría, Pretel et al. explican que, el alcohol es una de las sustancias o drogas con mayor
consumo a nivel mundial, tanto a nivel poblacional como al tiempo que lleva afectando a la
sociedad, pues se cree que su origen se remonta a ceremonias o rituales religiosos, en lo que
sus propias actividades lo obligaban a consumirlo (Pretel et al., 2014). Sin embargo, al
porcentaje poblacional que consumía alcohol en estas actividades no se los conocía como
bebedores de riesgo, sino que eran considerados como bebedores sociales que solo
consumían en eventos o conmemoraciones públicas, a diferencia de los alcohólicos que
usualmente lo hacen hasta perder el control y cometer acciones irresponsables
El consumo de alcohol se comprende como un problema social muy grave que se encuentra
relacionado a una variedad de factores económicos, sociales, políticos y culturales que
generan un gran impacto en todos los niveles de la sociedad. Asimismo, la Organización
Mundial de la Salud (OMS) identifican que 22 millones de personas consumen alcohol,
aunque sea 1 vaso, en muchos lugares del mundo, lo que se genera a raíz de la ampliación
de la oferta de las bebidas alcohólicas y la excepción de leyes en cada contexto específico
(OMS, 2024). Alvarado y Reyes señalan que el consumo de alcohol está estrechamente
relacionado con el desarrollo de aproximadamente 200 enfermedades y lesiones, además
de causar una muerte cada 100 segundos y la pérdida de 274 millones de años de vida
saludable. En Europa, específicamente, el consumo de alcohol se asocia con alrededor del
10 % de los casos de cáncer en hombres y el 3 % en mujeres. Asimismo, genera diversas
consecuencias a largo plazo, entre ellas violencia, intoxicación, cirrosis, accidentes y
conflictos familiares, laborales y sociales (Alvarado y Reyes, 2025). El equipo científico de
MedlinePlus, señala de forma breve que alguno de los factores que pueden influir en el
alcoholismo de los individuos es la predisposición genética, tener bajo autoestima, presión
social, influencia del entorno, querer tener un sentido de pertinencia, tener problemas
mentales (depresión, bipolaridad, ansiedad, estrés postraumático), mala relación
interpersonal, estrés severo (MedlinePlus, 2026).
Esta problemática se ha incrementado durante los últimos cinco años y se ha convertido en
un desafío relevante para el área médica. No obstante, Suárez-Ramos y Bonilla-Basantes
señalan que aún presenta baja visibilidad dentro del sistema de salud actual, debido a la
diversidad de sus causas y a sus consecuencias biológicas y psicológicas en la población.
(Suárez-Ramos y Bonilla-Basantes, 2022). En este mismo orden de ideas, varios autores
analizan los principales grupos consumidores de alcohol e identifican que estos
corresponden, principalmente, a adolescentes y adultos jóvenes inmersos en procesos de
transformación personal. Esta etapa se caracteriza por cambios en pensamientos,
emociones y sentimientos, así como por una mayor vulnerabilidad, deseo de aceptacn
social y búsqueda de sentido de pertenencia (Lopez-Cisneros et al., 2021; Zhou y Rodríguez-
Mantilla, 2020).
Con base en lo expuesto por el equipo técnico de la OMS, se conoce que, durante el año 2019,
al menos 2.6 millones de personas a nivel mundial murieron por culpa del alcohol. De las
cuales, 1.6 millones de ellas (aproximadamente el 62% de toda esta población) fueron por
enfermedades no transmitibles, 700 mil (27%) por traumatismo y 105 mil (4%) por
enfermedades transmisibles (OMS, 2024). Estos niveles fueron altos, especialmente en
regiones pertenecientes al continente europeo y asiático, con un valor de 53 muertes por
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cada 100 mil personas; no obstante, Latinoamérica no fue la excepción, colocándose en la
segunda región con mayor consumo en todo el mundo.
Dentro de este contexto, Méndez-Ruíz et al., menciona que, durante el año 2014, alrededor
del 25% de la población mundial consumía alcohol, debido a la facilidad de adquirirlo, en
donde, el 16% desarrolló problemas adictivos antes de llegar a la adultez. Cabe resaltar que
esta situación tuvo más potencial en los continentes de América y Europa, donde se
focalizan en mayor cantidad los porcentajes de adicción, representando el 1.3%. (Méndez-
Ruíz et al., 2018).
Asimismo, a nivel mundial, la OMS destacó que, de todas las muertes atribuibles al consumo
del alcohol, el 28% se da por lesiones (accidentes vehiculares, traumatismos óseos o
violencia interpersonal, el 21% por enfermedades gastrointestinales o digestivas, el 19%
por enfermedades cardiovasculares, y, el resto por enfermedades mentales, neoplasias,
condiciones o infecciones generales de cualquier parte del cuerpo (OMS, 2024). A nivel
nacional, considerando los datos obtenidos en los reportes de los equipos técnicos
pertenecientes al Instituto Nacional de Estadística y Censos., 2013; Organización
Panamericana de la Salud, 2022, el 5.9% de la población mundial, correspondiente a 3.3.
millones de personas murieron por consumo nocivo de alcohol, de los cuales el 5.1%
correspondió por lesiones o morbilidad atribuidas por el abuso de consumo alcohólico.
Igualmente, basándonos en la misma teoría, se conoce que Ecuador se situó en el noveno
puesto a nivel regional en consumir alcohol en niveles perjudiciales; además, se identificó
que alrededor de 900 mil ecuatorianos tuvieron una actitud abusiva al consumo de esta
sustancia, siendo un 89% de ellos hombres y un 11% de mujeres, generando prevalencia en
el género masculino. Mientras que, a nivel local, revisando la investigación ejecutada por
Pilco et al, se identificó que un 18% de ellos aproximadamente son bebedores críticos o de
riesgo y un 7% tienen problemas físicos y psicológicos con la bebida, convirtiéndose en
sujetos con probable dependencia alcohólica (Pilco, et al., 2019). No obstante, estos no
pueden ser considerados como datos o tendencias fijas dentro del contexto
latinoamericano, pues no coincidieron con los resultados obtenidos por Esquivel-Paladines
en Perú, que consideraron a un 62% como consumidores de bajo riesgo y un 2% como
consumidores perjudiciales (Esquivel-Paladines, 2019).
Dentro del contexto universitario ecuatoriano, la preocupación por esta temática ha
motivado el desarrollo del proyecto de investigación titulado Análisis estadístico sobre el
consumo de alcohol en estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Educación, Humanas y
Tecnologías, mismo que se centra en determinar los factores asociados al consumo de
bebidas alcohólicas en estudiantes universitarios mediante datos recolectados a través de
encuestas aplicadas a una muestra representativa de esta facultad; este abordaje no solo
permite identificar el consumo, sino que también logra comprender los patrones,
frecuencias, factores familiares o sociales, edades de inicio y síntomas posteriores asociadas
a la práctica.
Cabe destacar que, entre las causas asociadas al consumo de alcohol en la juventud, los
rasgos de personalidad ocupan un lugar relevante. Estos incluyen patrones de conducta,
formas de pensamiento, capacidad de interacción social y percepción de la identidad. En
este sentido, McCrae y Costa propusieron el modelo de los cinco grandes rasgos de
personalidad, el cual permite comprender cómo ciertos factores conductuales y hábitos
influyen en el desarrollo, mantenimiento o modificación de estilos de vida saludables o no
saludables (McCrae y Costa, 1991).
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El enfoque central de la presente investigación es examinar, desde una perspectiva
cuantitativa y descriptiva, los factores que influyen en el consumo de alcohol en los
estudiantes universitarios, considerando todas las variables que pueden involucrarse tanto
desde un contexto sociodemográfico hasta conductual, social y perceptivo. En síntesis, se
intenta dar respuesta a preguntas claves como: ¿a qué edad inician el consumo?, ¿cuál es la
frecuencia del consumo?, ¿cuáles son las bebidas alcohólicas que más consumen?, ¿qué
consecuencias físicas sufren después del consumo?, ¿en qué situaciones consumen alcohol?,
¿con quién beben?, ¿qué papel juega su familia y su entorno social en la decisión del
consumo?, ¿qué percepción tienen sobre las personas que deciden no consumir alcohol?
Sin embargo, cabe destacar que uno de los principales desafíos de esta investigación, en la
que se pueden presentar sesgos, fue en lograr que los estudiantes encuestados
proporcionen información válida sobre sus hábitos o gustos de consumo alcohólico, debido
a factores sociales como el miedo a ser juzgados, a normalizar el comportamiento y falta de
conciencia sobre el problema en sí. Aun así, la investigación constituye un aporte
significativo, ya que permite visibilizar una problemática que, en muchos casos, suele ser
subestimada. Además, proporciona insumos valiosos para el diseño de estrategias de
intervención desde el ámbito universitario. El estudio se limita al análisis de los datos
recopilados en el cuestionario aplicado exclusivamente dentro de una universidad de
Chimborazo, durante el periodo 20242025, sin embargo, en un momento se consideraría
necesario considerar y verificar estadísticamente si los datos pueden ser extrapolables a
toda la comunidad universitaria, debido a la realidad tan amplia y diversa que estos
actualmente constituyen.
Para alcanzar este objetivo, el manuscrito se organiza de manera estructurada en cuatro
secciones. En primer lugar, se presenta una breve aproximación teórica a los conceptos más
relevantes. En segundo lugar, se desarrolla el diseño metodológico, en el que se detallan el
alcance, el enfoque, la selección de la muestra, los parámetros del cuestionario y las técnicas
de procesamiento de datos. En tercer lugar, se exponen los resultados y la discusión,
considerando los hallazgos empíricos, el nivel de consumo, los factores familiares, las
consecuencias del entorno y la interpretación de los resultados. En cuarto lugar, se
presentan las conclusiones, sustentadas en los hallazgos obtenidos, junto con
recomendaciones para futuras intervenciones.
2. Estado de la cuestión
En la presente sección, se hace una revisión de investigaciones que tengan cierto vínculo
con el tema; dichos estudios no tienen más de cinco años desde su publicación y se
encuentran comprendidos en revisiones bibliográficas o investigaciones de campo, que se
reflejan como disponibles dentro de plataformas abiertas, que permitan tener una visión
generalizada de los patrones, causas, consecuencias, rendimientos y niveles de consumir
alcohol en estudiantes universitarios, comunidad educativa y personal laboral dentro de los
últimos años.
Suárez-Ramos y Bonilla-Basantes, llevaron a cabo una investigación aplicada sobre la
relación entre los rasgos de personalidad propios de cada persona y su consumo de alcohol
en estudios universitarios. El objetivo que dio comienzo al estudio fue conocer si esta
relación existe o solo es una creencia del entorno en el que se encuentran los consumidores.
El hallazgo principal fue desmentir la hipótesis planteada, logrando identificar que: estas
dos variables no tienen una relación directa entre sí, un 27% de la población consumidora
se da por ansiedad y el 40% restante corresponde a situaciones riesgosas (Suárez-Ramos y
Bonilla-Basantes, 2022).
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Lopez-Cisneros et al., ejecutaron una investigación que tuvo como objetivo encontrar la
relación que existe entre los rasgos de personalidad y los niveles de consumo de alcohol en
alumnos universitarios de la ciudad Carmen Campeche en México. Partiendo de un estudio
cuantitativo con un enfoque descriptivo correlacional, en una muestra de 238 estudiantes
universitarios, lograron encontrar que la prevalencia lápsica (85.3%) del consumo
alcohólico se dio en mayor proporción en comparación a la prevalencia actual e instantánea
(61.5%), teniendo una relación directa, que pone en evidencia la implementación de
intervenciones oportunas que contribuyan significativamente la disminución o eliminación
de hábitos nocivos o malos estilos de vida (Lopez-Cisneros et al., 2021). Alvarado y Reyes
desarrollaron una investigación que tuvo como propósito principal establecer la relación
que existe entre el consumo de alcohol y su correlación con los rasgos de personalidad, si
bien esta parece una investigación más, los instrumentos utilizados en su ejecución fueron
el test de identificación de trastornos relacionados al consumo de alcohol e inventario de
personalidad de cinco factores, que entre sus hallazgos principales reveló que la mayoría de
mujeres tienen un bajo índice de consumo de alcohol, correspondiente al 84%, en
comparación al hombre (Alvarado y Reyes, 2025).
Del Ángel-García et al. efectuaron una revisión sistemática de investigaciones relacionadas
a los factores que influyen en el consumo de alcohol en alumnos universitarios. Su objetivo
fue indagar dentro de la literatura bibliográfica sobre los factores personales más
importantes que influyen dentro del consumo de alcohol entre los universitarios. Partiendo
de la metodología planteada en el Manual de Cochrane y la base Prisma, se evaluó 29
estudios de forma crítica y metodología que permitieron correlacionar los factores
biológicos (sexo, edad, genética), cognitivos (autoeficacia de abstinencia, impulsividad,
autoestima) y afectivos (satisfacción con la vida, estrés, religiosidad, ansiedad) con el
consumo del alcohol. En donde se obtuvo que todos los factores relacionados con las
características genéticas, psicológicas y emocionales de los individuos influyen dentro del
consumo alcohólico de los jóvenes universitarios (Del Ángel-García et al., 2024).
3. Aproximación conceptual del consumo de alcohol
El consumo de alcohol constituye uno de los problemas de salud pública más frecuentes
entre los jóvenes en la actualidad. Su uso y abuso generan elevados costos sociales y
sanitarios, además de afectar de manera significativa la calidad de vida de las personas.
Asimismo, el alcohol es considerado una de las sustancias psicoactivas de mayor impacto,
debido a los efectos tóxicos que puede producir en el organismo y a su relación con diversas
alteraciones físicas y psicológicas. A lo largo de los años, las personas siempre han buscado
mejorar, por lo que en algunos casos ha buscado sustancias, que, a pesar de no ser buenas,
permitan subir su potencial para ejecutar diferentes tareas como pesca, combates y caza.
Aun así, como señala Águila, estas sustancias no siempre generan graves efectos en la visión
funcional y estructural de sus características; por tal motivo, se concibe como una sustancia
adictiva o droga que al ser ingerida estimule el sistema nervioso central, generando un tipo
de inhibición o distorsión de sus funciones (Águila, 2011). Desde un punto de vista práctico,
Monzón et al. (2023) señalan que el alcohol, o, mejor dicho, el consumo de alcohol se puede
catalogar en tres tipos de patrones, como se mencionan a continuación:
Abstinencia: es la etapa o estilo de vida, en que los estudiantes, jóvenes o
adultos no consumen alcohol, logrando afrontar la presión social o la aceptación
que quieren tener los adolescentes dentro de sus grupos respectivamente.
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Consumidor o bebedor social: es la persona que solo ingiere cualquier bebida
alcohólica cuando se encuentra dentro de un evento festivo o social (como un
bautismo, casamiento, cumpleaños, fiestas de ciudad, etc). Su consumo solo es
de uno o dos tragos por evento, pero la cantidad de eventos o festividades no
debe sobrepasar los cinco al año.
Consumidor o bebedor moderado: se lo considera así a la persona que no
ingiere bebidas alcohólicas todos los días, sino que lo hace por semana, pero no
sobrepasa un cuarto de botella para bebidas fuertes o un litro de vino, ya sea
tinto, blanco, sauvignon, entre otros.
Consumidor de riesgo: es el bebedor que ya se lo considera como alcohólico o
consumidor severo, pues ha generado dependencia con la sustancia
propiamente, es decir, no puede vivir sin ella y la ingiere diariamente.
Asimismo, sus efectos o consecuencias que genera el alcohol sobre la salud de los
consumidores son múltiples, pues haciendo énfasis en lo que señalan Hyun et al., 2021;
Piano et al., 2025; D. Solís et al., 2020; y Sordo et al., 2020, conforman el sustento o base para
desarrollar más de 200 problemas médicos y generar más de 40 decesos dentro de ellas,
como: cirrosis hepática, afecciones cardiovasculares (infarto o ataque al corazón),
pancreatitis aguda (llegando al cáncer), síndrome de abstinencia, alucinosis alcohólica,
amnesia alcohólica, problemas en la retención intelectual, alteración en la personalidad,
conflictos sociales en sus repercusiones personales o morales.
3.1. Factores asociados al consumo de alcohol
Diferentes autores señalan que algunos de los factores asociados al consumo de alcohol en
adolescentes universitarios se generan por un bajo nivel de autoestima, problemas
familiares, económicos, sociales, laborables y escolares (Betancourth-Zambrano, et al.,
2017, Jiménez-Franco y Fonseca-Fernández, 2025., Solís et al, 2022). Referente a esto, a
continuación, se presentan cuáles son los factores que se asocian al consumo de alcohol,
según la teoría de los autores ya mencionados:
Dimensión
Frecuencia reportada
Autor
Psicológicos
64%
Solís et al.
(2022)
78%
42%
Sociales
90%
48%
Académicos
78%
Familiares
48%
Económicos
24%
Sociodemográficos
77%
Jiménez-
Franco y
Fonseca-
Fernández
(2025)
71%
Cuadro 1. Muestra los factores más comunes asociados al consumo del alcohol
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En resumen, los factores que más relación tienen con el consumo del alcohol son la edad
(entre los 21 y 23 años), el o académico en el que se encuentran (inicio de la vida
universitaria y tercer semestre), género (mayor consumo en los hombres), los dilemas
sociales (problemas por encajar o ser aceptados por su grupo), problemas por noviazgo
(crisis, peleas o rupturas), problemas mentales (depresión, estrés o ansiedad), situaciones
académicas (demasiados trabajos escolares, presión de sus amigos de universidad,
dificultad en entender o pasar materias), problemas familiares (rechazo de los padres,
ausencia de familia, separación entre parientes), entre otros.
4. Metodología
La presente investigación se enfocó en analizar descriptivamente la prevalencia del
consumo de alcohol y los factores asociados a esta conducta, identificando la influencia que
ha tenido el contexto social y el entorno familiar dentro de la población estudiantil. Para
esto, el artículo se ejecutó desde un enfoque cuantitativo, con un diseño tipo no
experimental, de corte transversal con un alcance de tipo explicativo y descriptivo. Se
consideró que este enfoque metodológico era el más importante, debido a la forma en la que
obtiene, procesa y analiza los datos numéricos, en un ambiente natural en el que no
manipulan las variables y solamente recopilan los datos de las encuestas obtenidos a través
de respuestas objetivas y medibles con respecto a las interrogantes.
Dicho estudio se generó con un corte transversal, en el que el levantamiento de los datos
recopilados o la información se ejecutó en una sola temporada, durante el periodo 2024-
2025; mientras que su alcance, es de tipo descriptivo-explicativo, ya que solo se centró en
evaluar la capacidad de los participantes y los factores asociados dentro del consumo del
alcohol de los sujetos.
4.1. Participantes y tamaño de muestreo
La población de referencia inicial dentro de este estudio se constituyó por el universo total
de la facultad investigada de la universidad de Chimborazo, la cual contaba con un registro
oficial de 14895 estudiantes matriculados durante el lapso de los años 2024-2025. A partir
de esta población, se procedió a ejecutar un muestreo no probabilístico intencional, en el
que el personal seleccionado cumplió con los siguientes criterios: a) estar legalmente
matriculado en un solo semestre (todas las materias), b) no tener ninguna relación con los
investigadores (alumno, familiar o grado de afinidad), c) tener una permanencia con la
institución superior a un año, d) tener la mayoría de edad legal. De esta forma, se consideró
la participación de una muestra total de 2000 personas que estaban aptos a participar de
forma voluntaria en el proceso de recolección de datos, de los cuales solo 1045 decidieron
aceptar, tras firmar un consentimiento informado sobre la encuesta a la que iban a ser
sometidos.
Se consideró que esta estrategia de muestreo es la opción metodológica más viable en el
presente estudio, debido a sus restricciones logísticas, temporales y de presupuesto que
suponían una limitación en el marco de la aplicación de un muestreo aleatorio
probabilístico, garantizando un ambiente ético que promovía la honestidad y el
reclutamiento voluntario de las conductas consumistas. Algunas de las limitaciones
intrínsecas de este tipo de muestreo fueron la representatividad y generalización de
resultados, pues al ser una muestra no probabilística, conforma un riesgo de autoselección,
donde únicamente los estudiantes que decidieron firmar el consentimiento tenían la
posibilidad de responder el cuestionario, restringiendo la influencia de dichos hallazgos a
la subpoblación.
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Con la finalidad de atenuar todas las limitaciones de cobertura dentro del análisis efectuado,
esta investigación constató que todas las carreras ofrecidas por la universidad estuvieran
representadas y contenidas adecuadamente dentro de la muestra. En el siguiente cuadro se
sintetizan la característica demográfica más importante y la distribución porcentual de los
participantes.
Característica - Género
N
%
Masculino
257
24.59
Femenino
783
74.92
Otro
5
0.5
Total
1045
100
Cuadro 2. Muestra la característica sociodemográfica de la muestra estudiantil
Cabe destacar que la participación final de las personas involucradas en la muestra fue
totalmente de forma voluntaria, consentida e informada por cada una de ellas, considerando
su confidencialidad y anonimato en todos los momentos.
4.2. Instrumentos
Los instrumentos utilizados para ejecutar esta investigación correspondieron a una
encuesta dirigida a estudiantes de una universidad de Chimborazo, en la que se evaluaron
los patrones del consumo de alcohol y los factores que se desenvuelven dentro del entorno.
Dicho instrumento, solo ha sido reconocido por su diseño para medir variables como el
hábito de consumo que tienen, los efectos fisiológicos, la cantidad que consumen, la bebida
con la que lo hacen y la influencia de sus entornos.
El presente cuestionario cuenta con todas las dimensiones necesarias, desde la
caracterización sociodemográfica y preferencias de consumo alcohólico, hasta su
sintomatología física después de ingerir y los factores que estos tienen dentro de su entorno
socio-personal y familiar. Los rangos, categorías, indicadores y escalas de los aspectos
evaluados dentro de esta investigación se exponen en el cuadro 3.
Categoría evaluada
Indicadores
Escala
Preferencias de consumo
Género
Femenino, Masculino u Otro
Tipo de bebida
Frecuencia absoluta
Edad de inicio
Edad cronológica
Periodicidad
Cantidad ingerida
Escala ordinal
Sintomatología física
Consecuencias físicas
Escala de estimación
Contexto familiar
Postura del núcleo ante la ingesta
Nominal
Antecedentes de pérdidas de
objetos por ingesta
Nominal
Contexto social
Tipo de acompañantes
Opción múltiple
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Espacios físicos para consumir
Opción múltiple
Cuadro 3. Muestra las categorías evaluadas en la muestra estudiantil
El cuestionario estructurado posee ítems organizados y diseñados con la intención de medir
la conducta, los hábitos de consumo y cotidianeidad de los estudiantes pertenecientes al
sistema de educación superior a través de las competencias sociales, personales,
emocionales, familiares y laborales de su entorno.
4.3. Análisis de datos
La primera fase de este estudio consistió en la implementación del instrumento de
recolección de datos a la muestra estudiantil de la universidad de Chimborazo, durante el
período académico 2024-2025. Posteriormente, se continuó con el procesamiento,
tabulación y análisis estadístico de la información recopilada en las encuestas, mediante la
aplicación del paquete informático SPSS, complementado con el soporte de las hojas de
cálculo automatizadas para consolidar los datos. En el análisis de datos, se implementó un
proceso de estadística descriptica con el objetivo de caracterizar el perfil sociodemográfico
de la muestra y determinar la prevalencia del fenómeno, tales como el género, los tipos de
bebida de consumo, los síntomas psíquicos posingesta y los espacios físicos-ambientes en
los que se desarrollan, para lo cual se calculó las frecuencias absolutas y los porcentajes
dentro de cada variable.
5. Resultados
5.1. Prevalencia del consumo de alcohol y caracterización del hábito.
El primer elemento analizado fue el patrón del consumo de alcohol de los estudiantes
analizados, en donde se destacó que la muestra estuvo conformada mayoritariamente por
hombres (𝞰 = 783; 74.9%), seguido por mujeres (𝞰 = 257; 24.6%), y una pequeña cantidad
que optó por (𝞰 = 5; 0.5%), consolidando una muestra total de N = 1045 estudiantes.
En la figura 1, se presentan los datos obtenidos y resumidos en este apartado sobre la bebida
preferida de los consumidores y el género de estos.
Figura 1. Muestra la prevalencia del consumo
257
783
5
297
269
194
37
141
69
38
0 100 200 300 400 500 600 700 800 900
MUJERES
HOMBRES
OTRO
GASEOSAS
AGUA
JUGOS
ENERGIZANTES
CERVEZA
LICOR FUERTE
VINO
GENERO
BEBIDAS
96
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En lo que respecta a las preferencias de consumo, como se observa en la Figura 1, se logró
identificar que las bebidas no alcohólicas tienen las frecuencias más altas, empezando por
referencias como las gaseosas (n = 297; 28.42%), el agua (n = 269; 25.74%), los jugos (n =
194; 18.56%) y las bebidas energizantes (n = 37; 3.54%); mientras que, dentro de las
bebidas alcohólicas, la cerveza se posicionó en primer lugar (n = 141; 13.50%), seguido por
el licor fuerte (n = 69; 6.60%) y el vino (n = 38; 3.64%).
5.1.1. Consumo de alcohol en los días regulares (habitualmente)
817 encuestados demostraron un estado de no consumo generalizado en los días
entre semana, correspondientes a un porcentaje del 78.2%. Este indicador muestra
la prevalencia de una intermitencia o abstinencia permanente durante las jornadas
académicas regulares, priorizando sus tareas o responsabilidades.
178 estudiantes, aproximadamente el 17% de la muestra total, registraron un bajo
consumo en as académicos, llegando a ingerir como máximo una botella de
cerveza (105), un vaso de licor (43) y un vaso de vino para otros casos (30).
50 personas de la muestra total revelaron un consumo elevado, es decir, en grandes
cantidades en días comunes de jornadas académicas, representando un porcentaje
del 4.8%, que corresponden a individuos, que, si bien deben cumplir sus actividades
académicas, también tienen un consumo elevado, llegando a más de un vaso de trago
(22), más de un vaso de licor fuerte (13), más de una botella de cerveza (11), e
incluso, más de un vaso de vino (4).
5.1.2. Consumo de alcohol en los fines de semana
602 estudiantes reportaron que no consumen alcohol en los fines de semana,
representando un 57.6%, lo cual indica que la mayoría de la muestra conserva una
abstinencia incluso en momentos de entretenimiento o libertad académica. Al
comparar este valor con el indicador previo, se considera que el consumo habitual
se genera más entre semana que en los fines de semana o días festivos.
266 de los estudiantes, un aproximado del 2526% señalan que en los fines de
semana consumen alcohol, pero lo hacen de forma moderada, llegando en algunos
casos, hasta una botella de cerveza (178), 1 vaso de trago fuerte (46) y 1 vaso de
vino (42).
177 de los encuestados, aproximadamente 16.94% de ellos, señalaron que,
consumen alcohol en los fines de semana, identificando consumos de: más de una
botella de cerveza (8.5%), más de un vaso de vino (1.4%), más de un vaso de trago
fuerte (3.8%) y más de un vaso de licor fuerte (3.1%).
5.1.3. Inicio del consumo
349 personas encuestadas reportaron una abstinencia absoluta, es decir, el 33.3%
señalaron no haber consumido alcohol ni una sola vez en su vida, lo cual,
basándonos en los factores anteriormente mencionados, refleja un estilo de vida
completamente saludable dentro de la población estudiada.
675 estudiantes, relataron ya haber iniciado su vida de consumo de alcohol y estar
activas dentro de este entorno, la edad de inicio más corta en la que se inició la
ingesta se encuentra en una media de 16.8 años (𝞼 = 2.4). El pico de mayor
vulneración que se logró determinar es la iniciación temprana desde los 15 años
(97), 17 años (114), 18 años (94), 19 años (95) y 20 años (94) respectivamente.
21 de los estudiantes investigados no contestaron la pregunta, lo cual puede
representar una limitación dentro del presente estudio, debido a que no podremos
considerar sus repuestas en las próximas preguntas referentes a las sintomatologías
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que genera el consumo de alcohol en la salud física, a la bebida preferida, a su
compañía durante el consumo o los lugares en los que prefieren hacerlo.
5.1.4. Sintomatología posconsumo
Un total de 578 estudiantes reportaron la presencia de mareos, lo que representa el
55 % de la muestra. Este resultado evidencia que el mareo es el síntoma clínico más
predominante entre los consumidores de alcohol, con 440 respuestas afirmativas y
138 respuestas correspondientes a la opción “a veces”. Lo cual representa un gran
impacto en el efecto que genera la propia sustancia en el SNC del individuo y la
vulnerabilidad de los expuestos.
412 encuestados manifestaron que después de consumir alcohol han tenido
afecciones referentes al tracto digestivo, especialmente náuseas, con un valor de
39.4% de los consumidores. En relación con la intolerancia gástrica, 304 estudiantes
respondieron “sí” y 108 señalaron “a veces”, lo que evidencia una reacción
fisiológica del organismo ante la ingesta de una sustancia potencialmente nociva.
409 personas, aproximadamente el 39.1% de la muestra, evidenciaron episodios de
vómitos directos, teniendo una cantidad de 304 personas para la respuesta
respondieron “sí” y 108 para la opción “a veces”, lo cual representa patrones de
consumo intenso o intoxicaciones agudas por la bebida ingerida en el tracto
gastrointestinal.
397 de los estudiantes registraron haber tenido malestar general en todo el cuerpo,
es decir, 38% de la muestra analizada informó la persistencia de efectos
secundarios, “chuchaqui” o resaca después de haber consumido, teniendo un
porcentaje del 67% de “sí” y un 33% que señala esto solo les pasa “a veces. Lo cual,
puede tener un gran impacto en el rendimiento académico y su vitalidad para
ejecutar actividades cotidianas.
220 individuos, es decir, 21% de la muestra reportó haber sufrido pérdida de
conciencia temporal durante los episodios de consumo, debido a la propia
intoxicación generada en el cuerpo por el daño de la sustancia, teniendo en la
respuesta “sí” una cantidad de 133 sujetos y 87 en el caso de “a veces”. Si bien, este
factor representa una sintomatología más en el consumo de alcohol, el riesgo que
tiene en la integridad física y la vulnerabilidad dentro del entorno social si es grande.
201 personas, que corresponde al 19.2%, señaló haber tenido agudos problemas
abdominales y digestivos, teniendo una respuesta favorable de 150 individuos y una
de 51 para el caso de “a veces”, lo cual muchas veces se puede generar por bebidas
alcohólicas con alto porcentaje volumétrico de alcohol o combinaciones riesgosas
en el tracto digestivo de los consumidores.
45 de los encuestados notificaron cuadros convulsivos generados de forma
orgánica, en la que solo una pequeña parte de ella advirtió sufrir respuestas
neurologías críticas y de peligro en la población de consumo, teniendo una cantidad
de 23 personas para “sí” y 22 para “a veces”.
5.2. Entorno social y el ambiente familiar
En el segundo apartado, dentro de la sección de resultados, el análisis se centró en
identificar los factores asociados a la ingesta de alcohol y la influencia que tienen los
distintos grupos comunitarios en este proceso. Al examinar sobre la percepción o la posición
del núcleo familiar frente al consumo, se identificó una tendencia restrictiva, en la que,
dentro de los hogares, el 53% de ellos desaprueban la ingesta de esta sustancia, el 23.6% no
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interfiere ni comenta en el hecho, el 16.4% acepta que sus hijos o familiares lo hagan y un
7.1% menciona desconocer si sus hijos usan esta práctica.
En lo que refiere a las variables de interacción social, a continuación, se presenta un cuadro
de resumen que busca sintetizar la frecuencia y el porcentaje que tiene la muestra analizada
sobre la compañía de consumo, los motivadores o razones sociales para hacerlo y los
ambientes o espacios físicos para ingerir.
Categoría de
Indicador Social
Tipo de indicador
Frecuencia
Porcentaje
Motivadores
sociales
Compartir con
amigos/pareja
360
34.4%
Reunión o fiesta
455
43.5%
Celebrar el logro
170
16.3%
Culminación de actividades
académicas
24
2.3%
Problemas económicos
5
0.5%
Problemas académicos
12
1.1%
Problemas familiares
19
1.8%
Ambientes físicos
de consumo
Alrededor de la universidad
30
2.9%
Casa de amigos
340
32.5%
Fiestas
260
24.99%
Paseo
35
3.3%
Parque
13
1.2%
Otros
367
35.1%
Compañía de
consumo
Amigos
572
54.7%
Solos
49
4.7%
Familiares
363
34.7%
Desconocidos/Otros
61
5.8%
Cuadro 4. Indicadores de consumo. El cuadro muestra los Indicadores sociales de consumo evaluados en la
muestra estudiantil.
En resumen, tras procesar los datos estadísticamente, se pudo reflejar que de acuerdo con
las interacciones detalladas en el cuadro 4, el simple hecho de estar acompañado por amigos
o pares ejerce un rol prioritario en desarrollo da la propia conducta alcohólica, ubicándose
como el núcleo o grupo social de consumo, con un 54.7%, superando significativamente a
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los familiares con una diferencia del 20% aproximadamente. Por el lado de las motivaciones
o razones que promueven el consumo de alcohol, se identificó que el 75.6% de los casos
hace referencia a festejos a compartir entre pares, mientras que las diferentes tensiones
económicas, académicas y familiares suponen una porción muy baja, con un total de 36
incidencias correspondientes al 3.4% de las motivaciones.
Finalmente, por el lado de los ambientes o espacios físicos se comprueba que la tendencia
se inclina al consumo en casas de amigos, con un porcentaje del 32.5% y establecimientos
como discotecas o fiestas, con una porción del 24.9%, lo que evidencia que muchas veces
esta conducta se genere en entornos de validación externa y lejos del ambiente propio de
los parientes.
6. Discusión de resultados
El estado de la cuestión presentado al inicio de este artículo refleja la importancia de
expandir los conocimientos ya aprendidos sobre la cantidad de estudios existentes que se
relacionen a las pautas o hábitos de consumo dentro de la educación superior, demostrando
no solo las aproximaciones descriptivas sobre el consumo y las variables que pueden influir
temporal o permanentemente en el desarrollo de este hábito. En este estudio, se identificó
que los resultados relacionados al sexo o género de los consumidores, demuestran que el
74.9% de la población son hombres, lo cual difiere de los hallazgos encontrados en las
investigaciones presentadas por Gómez-Tejeda et al., 2021 y Parra-Soto et al., 2023, quienes
demostraron una predominancia en el sexo femenino con un resultado del 66% y el 74%
respectivamente, lo que representa un gran cambio en la asociación del consumo del alcohol
y los factores asociados, esto se puede generar por la propia cultura de la sociedad en la que
se desarrollan los estudiantes o la presión social que se ejerzan sobre algunas personas más
que a otras.
Además, se lograron identificar factores relacionados a la comprensión epidemiológica de
este fenómeno que permite segmentarles de forma temporal. Este análisis permit
identificar que el 78.2% de la abstinencia reportado por los estudiantes se relaciona
directamente con la rutina semanal normal que tienen los estudiantes, mientras que el
57.6% de los evaluados tiene una prevalencia de no consumo en fines de semana, es decir,
son personas parte del porcentaje que no beben en ninguna ocasión. Dicho hallazgo
demuestra que la conducta de los estudiantes sobre el consumo del alcohol no es crónica,
sino que responde a un estilo de vida en el que la gran mayoría opta por satisfacer las
demandas de la vida académica antes de contar con mucho tiempo de ocio.
En línea con Solís et al., quienes determinan que los jóvenes tienen más vulnerabilidad
durante los primeros años de transición, teniendo como resultados principales, que las
edades en que empezaron a beber fueron: a los 12 años con una incidencia de 1 persona, 14
años con 2 personas, 15 con 7 respectivamente, 16 y 17 con 8 individuos en cada caso, y 5
sujetos con inicio a los 18 años (Solís et al., 2022). Los hallazgos recolectados de este estudio
concuerdan con la verdadera edad en la que iniciaron a consumir los estudiantes
encuestados, que tiene una media marcada de 16.8 años y un rango de inicio entre 15 a 20
años, mismo que más por problemas domésticos, económicos o familiares se genera a partir
del autodescubrimiento de los adolescentes.
Considerando el incremento de jóvenes consumidores de alcohol y la importancia de
plantear alternativas para dar solución a este conflicto, es fundamental conocer los factores
o eventos sociales que motivan a la ingesta de alcohol, que en esa investigación en
particular, se caracterizan en; compartir con amigos o parejas, fiestas o reuniones,
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celebración de logros, cumplimiento de actividades académicas o dilemas familiares,
económicos y académicos; lo cual se verifica en otras investigaciones, como la ejecutada por
Solís et al. (2022), quien expresa que los factores asociadas al consumo de esta sustancia se
dividen en: problemas mentales, baja autoestima, dilemas familiares o económicos, presión
social, culminación de trabajo escolar o problemas con sus parejas o novios.
En lo que respecta al ambiente o espacio físico en el que se prefiere consumir alcohol,
siguiendo la teoría citada por Betancourth-Zambrano et al. (2017), en la mayoría de
ocasiones los estudiantes prefieren consumir alcohol en la casa de un amigo, en bares, clubs,
discotecas o en su casa propia, por el hecho de ser aceptado socialmente por la familia o por
su grupo social con el que realiza el consumo; sin embargo, también presenta un riesgo
dentro de la percepción de los padres, como una especie de consecuencia que se produce de
generación en generación por el propio proceso de maduración y la toma de decisiones.
Por último, al hablar de las sintomatologías clínicas que presenta el cuerpo humano después
del consumo, se tiene que hacer referencia a los efectos del alcohol que se hayan ingerido y
ya hayan sido procesados por los fluidos del propio cuerpo o la sangre, ya que como indica
Arias, algunas de las afecciones más comunes relacionadas al consumo del alcohol, se
generan en el sistema respiratorio (neumonía, abscesos, laringitis, bronquitis) y digestivo
(esofagitis, ulceras, gastritis, halitosis, hepatitis, pancreatitis, etc.) (Arias, 2025). Lo cual
coincide con las consecuencias físicas encontradas en la presente investigación, dentro de
las que se encuentran: resaca, mareo, dolor abdominal, vómitos, malestar del cuerpo y
pérdida de conciencia; que de a poco en poco va a ir generando los problemas mencionados
anteriormente.
7. Conclusiones
En la muestra investigada, el patrón del consumo alcohólico en los estudiantes
universitarios no se reflejó como una actitud o conducta crónica, sino como un fenómeno
adaptativo a la época temporal en la que se encuentra desarrollando. Teniendo una gran
abstinencia en los días entre semanas (rutina académica normal) con un porcentaje del
78.2%, y una restricción a la ingesta menor en fines de semana, con un valor de 57.6%. Lo
que demuestra que los estudiantes tienen la capacidad de discernir entre las actividades
que deben cumplir de forma obligatoria para lograr sus demandas académicas, olvidando
las aproximaciones teóricas comunes que la reflejaban como un riesgo constante en toda la
comunidad universitaria.
Entre los factores asociados más relevantes en relación con el consumo del alcohol, se
identificó que los pares o amigos cumplen un rol motivacional muy grande en el consumo,
por encima del entorno familiar. Asimismo, sus motivaciones sociales principales son la
cultura del festejo o reuniones, la búsqueda de aceptación social, las tensiones económicas,
familiares o académicas, el hecho de pasar un rato con sus amistades o pareja. Mientras que,
por el lado del ambiente físico, los hallazgos concuerdan con los parámetros normales, pues
los consumidores prefieren mantener la ingesta de bebidas alcohólicas en espacios privados
o públicos como: casas de amigos o propia, establecimientos nocturnos o discotecas, bares,
clubes o durante paseos.
Finalmente, la aparición de sintomatología física y social posconsumo actúa como un
mecanismo de contención frente al hábito de ingerir alcohol; por ello, se considera
pertinente mencionarla brevemente a modo de conclusión. Entre estos factores se
encuentran la desaprobación de los padres frente al consumo, la presencia de respuestas
orgánicas adversas y el malestar general que puede manifestarse mediante mareos,
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náuseas, vómitos, resaca, dolor corporal, pérdida de conciencia, convulsiones, dolor
abdominal, entre otros síntomas.
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Autores
JIMMY ROMÁN-PROAÑO obtuvo su título de Magister en Docencia mención Intervención
Psicopedagógica por el Departamento de Posgrado de la Universidad Nacional de
Chimborazo (UNACH) en 2017. Obtuvo el título de Licenciado en Psicología Educativa,
Orientación Vocacional y Familiar por la Universidad Nacional de Chimborazo en 2011.
Actualmente, ejerce la docencia en la Universidad Nacional de Chimborazo en Riobamba,
Ecuador. Su línea de investigación incluye la gestión de emociones y los vínculos afectivos
en la educación y desarrollo infantil, habiendo publicado estudios acerca del vínculo
afectivo como predictor en la gestión de emociones de los infantes.
MARCELA CADENA-FIGUEROA obtuvo su título de Magister en Tecnologías para la Gestión
y Práctica Docente por el Departamento de Posgrado de la Pontificia Universidad Católica
del Ecuador (PUCE) en 2016. Obtuvo el título de Licenciada en Diseño Gráfico en la
Universidad Nacional de Chimborazo en 2010.
Hoy en día, es docente asociada y autora de investigaciones en la Universidad Nacional de
Chimborazo, Riobamba, Ecuador. Ha asumido roles como autora y responsable en proyectos
de titulación e informes finales de investigación, además de publicar en revistas académicas
y bases de datos locales sobre temas educativos y tecnológicos.
NANCY VALLADARES-CARVAJAL obtuvo su tulo de Magister en Educación Parvularia,
mención Juego, Arte y Aprendizaje por el Departamento de Posgrado de la Universidad
Nacional de Chimborazo (UNACH) en 2015. Obtuvo el título de Licenciada en Ciencias de la
Educación (Profesora de Educación Inicial) en la Universidad Nacional de Chimborazo en
2006.
Actualmente, es profesora titular de la Carrera de Educación Inicial de la Universidad
Nacional de Chimborazo (UNACH) en Riobamba, Ecuador. Ha sido autora y tutora de varios
trabajos de investigación relacionados con la educación y la comunicación educativa, y ha
publicado artículos académicos en revistas como Episteme Koinonia, donde analiza, entre
otros temas, la comunicación alumno-profesor en la enseñanza universitaria y la inserción
de tecnologías emergentes en la educación universitaria
PILAR SALAZAR-ALMEIDA obtuvo su título de Magister en Educación Inicial por el
Departamento de Posgrado de la Universidad Nacional de Chimborazo (UNACH) en 2024.
Obtuvo el título de Licenciada en Ciencias de la Educación (Mención Educación Infantil) en
la Universidad Nacional de Chimborazo en 2007.
Actualmente, es docente e investigadora en la Universidad Nacional de Chimborazo,
Riobamba, Ecuador. Ha participado como autora en trabajos académicos enfocados en
educación inicial y desarrollo de estrategias para el aprendizaje significativo en niños
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Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional (CC BY 4.0)
Revista Cátedra, 9(2), pp. 86-104, julio-diciembre 2026. e-ISSN:2631-2875
https://doi.org/10.29166/catedra.v9i2.8579
pequeños. Entre sus investigaciones recientes destaca el análisis del aprendizaje
significativo en infantes del Centro de Desarrollo Infantil “Guardianes del Agua”. También,
ha tratado temas como la educación emocional y su relación con la autoestima en
estudiantes universitarios.
Declaración de autoría-CRediT
JIMMY ROMÁN-PROAÑO: Validación de los modelos estadísticos, análisis de datos del
entorno social, recursos materiales, redacción - primer borrador (apartados específicos de
resultados temporales).
MARCELA CADENA-FIGUEROA: Conceptualización, metodología, análisis formal,
visualización y maquetación de tablas/cuadros, estado de la cuestión, conceptos
relacionados, redacción-revisión, organización y edición del manuscrito final.
NANCY VALLADARES-CARVAJAL: Investigación de campo, organización e integración de
datos recopilados por el grupo, estado de la cuestión (revisión de antecedentes teóricos) y
conclusiones.
PILAR SALAZAR-ALMEIDA: Conceptualización, metodología, investigación, curación de
datos, análisis formal, redacción - primer borrador, organización de datos.
Declaración del uso de inteligencia artificial
Los autores informan que utilizaron la herramienta ChatGPT - modelo GPT-4 (OpenAI),
versión de julio de 2025, de forma parcial durante la etapa de preparación del manuscrito,
concretamente para: (1) apoyo en la reestructuración sintáctica de algunos párrafos; (2)
elaboración de versiones alternativas de títulos y subtítulos; y (3) generación de ejemplos
preliminares que posteriormente fueron reformulados manualmente. No se empleó IA para
redactar secciones relacionadas con el diseño metodológico, el análisis de datos, la
interpretación de resultados o la discusión académica. Todo el contenido sugerido por la
herramienta fue revisado críticamente, verificado y modificado por los autores, quienes
asumen la responsabilidad total del texto final, de su exactitud y de su rigor científico. No se
introdujeron datos, documentos ni información sensible en la herramienta durante su
utilización.