REVISTA ECONOA
pISSN 1390-6380
eISSN 2697-3332
revistaeconomia@uce.edu.ec
INSTITUTO DE INVESTIGACIONES ECONÓMICAS REVISTA ECONOMÍA
UNIVERSIDAD CENTRAL DEL ECUADOR , mayo 2026, pp. 
DOI: 10.29166/economa.v78i127.8952
CC BY-NC 4.0 —Licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial 4.0 Internacional
© 2026 Universidad Central del Ecuador
Vito Custode | Investigador independiente (Ecuador)
: Este artículo examina el impacto de la dolarización ocial sobre el comercio intrarregional en Amé-
rica Latina durante 1990-2016 mediante un panel de 17 países y modelos de efectos jos con errores de Drisco-
ll-Kraay. Las estimaciones agregadas sugieren un efecto positivo de la dolarización sobre el comercio regional.
Sin embargo, al incorporar heterogeneidad entre países, el resultado muestra que dicho efecto está impulsado
principalmente por El Salvador, mientras que no se encuentra evidencia signicativa para Ecuador o Panamá.
La evidencia indica que la dolarización puede favorecer el comercio bajo ciertas condiciones, pero no constitu-
ye un mecanismo automático de integración regional.
 : Dolarización, integración regional, comercio intrarregional, política pública, modelos de panel.
   //    //    //
Dollarization and intra-regional trade in Latin America:
an evidence-based policy analysis (1990-2016)
: This article examines the impact of ocial dollarization on intraregional trade in Latin America
during 1990-2016 using a panel of 17 countries and xed-eects models with Driscoll-Kraay errors. Aggregate es-
timates suggest a positive eect of dollarization on regional trade. However, when incorporating heterogeneity
across countries, the results show that this eect is mainly driven by El Salvador, while no signicant evidence
is found for Ecuador or Panama. The evidence indicates that dollarization may favor trade under certain condi-
tions, but it does not constitute an automatic mechanism for regional integration.
: Dollarization, regional integration, intra-regional trade, public policy, panel models.
  42, 47, 52, 58, 15
Dolarización y comercio intrarregional en América Latina:
un análisis empírico de política pública basada en evidencias
(1990-2016)
Dolarización y comercio intrarregional en América Latina: un análisis empírico de política pública basada en evidencias (1990-2016)
REVISTA ECONOMÍA , mayo 2026 | pISSN  | eISSN 2697-333212
. INTRODUCCIÓN
El debate sobre la adopción de una moneda extranjera como ancla nominal ha
cobrado relevancia en América Latina tras recurrentes episodios de crisis moneta-
rias, hiperinación y colapsos bancarios. En este contexto, tres países han optado
por la dolarización ocial como mecanismo de estabilización. Panamá mantiene este
régimen desde principios del siglo , mientras que Ecuador lo adoptó en 2000 tras
una crisis nanciera y El Salvador en 2001 como parte de una estrategia de profun-
dización nanciera.
La dolarización implica la adopción ocial del dólar estadounidense en sustitu-
ción de la moneda local y conlleva benecios y costos notables. Entre sus ventajas,
destacan el anclaje de las expectativas inacionarias, la eliminación del riesgo cam-
biario y la reducción de las primas de riesgo, componentes que pueden favorecer la
inversión y la estabilidad macroeconómica. Sin embargo, la renuncia a la política
monetaria y cambiaria limita la capacidad de respuesta anticíclica y expone a la eco-
nomía a choques externos sin instrumentos monetarios propios que los amortigüen.
Además de sus efectos estabilizadores, la dolarización puede afectar a la integración
económica regional al reducir los costos de transacción y eliminar el riesgo cambiario,
factores que favorecen el comercio intrarregional. La literatura sobre uniones moneta-
rias muestra que compartir una moneda reduce las fricciones comerciales y promueve
la convergencia de precios y mercados. Si bien la dolarización unilateral diere de una
unión monetaria formal como la zona del euro, o de regímenes monetarios comu-
nes preexistentes como el franco  en la Unión Económica y Monetaria de África
Occidental, la evidencia comparada sugiere que la eliminación de barreras monetarias
constituye un mecanismo relevante para impulsar los ujos comerciales internos.
El comercio intrarregional en América Latina ha sido históricamente bajo en
comparación con otras regiones, pese a la proliferación de acuerdos de integración
económica. Esta integración limitada no solo reeja obstáculos estructurales, barre-
ras no arancelarias y deciencias logísticas, sino también la persistencia de fricciones
económicas que los acuerdos comerciales no han logrado eliminar por completo. En
este contexto, mecanismos capaces de reducir los costos de transacción y aumentar
la previsibilidad de los precios relativos, como la adopción de una moneda común,
adquieren especial relevancia para impulsar el comercio intrarregional.
El debate sobre la dolarización como herramienta potencial para la integración
regional ha cobrado mayor relevancia en un contexto de creciente vulnerabilidad
frente a crisis globales. Episodios como las crisis nancieras de nales del siglo , la
Gran Recesión de 2008 y las recientes perturbaciones en los términos de intercambio
han evidenciado las limitaciones de las economías latinoamericanas para absorber
choques externos de manera aislada. Esta trayectoria de inestabilidad refuerza la
necesidad de políticas que trasciendan la estabilización macroeconómica interna y
que fortalezcan el comercio intrarregional y los vínculos productivos como meca-
nismos de resiliencia económica.
En este contexto, surge la siguiente pregunta de investigación: ¿En qué medida la
adopción ocial del dólar estadounidense en Panamá, Ecuador y El Salvador inuyó
en la participación del comercio intrarregional de mercancías en América Latina
durante el período 1990-2016?
Vito Custode
REVISTA ECONOMÍA , mayo 2026 | pISSN  | eISSN 2697-3332 13
La hipótesis central sostiene que la adopción del dólar como moneda ocial está aso-
ciada a un incremento en los ujos comerciales intrarregionales debido a la reducción
de la incertidumbre cambiaria y de los costos de transacción. En este sentido, este
estudio busca aportar evidencia empírica a un debate aún poco explorado en la lite-
ratura regional sobre la relación entre dolarización ocial e integración comercial.
. MARCO TEÓRICO Y REVISIÓN DE LITERATURA
El análisis de la potencial relación entre la dolarización y la integración comercial intra-
rregional se inscribe necesariamente en el marco de la teoría de las áreas monetarias
óptimas (). Esta teoría, desarrollada a partir de los trabajos seminales de Mundell
(1961), McKinnon (1963) y Kenen (1969), establece los criterios bajo los cuales resulta
económicamente eciente que un grupo de países o regiones adopte una moneda
común. Estos criterios incluyen, entre otros, un alto grado de movilidad de los facto-
res, la sincronización de los ciclos económicos, un alto nivel de apertura e integración
comercial y la existencia de mecanismos centralizados de transferencia scal para
absorber las perturbaciones asimétricas. El centro de la teoría sostiene que, cuando se
cumplen estas condiciones, los benecios de compartir una moneda compensan el prin-
cipal costo, la renuncia a la política monetaria y cambiaria nacional como instrumento
de ajuste. En este sentido, evaluar la experiencia latinoamericana permite analizar en
qué medida la dolarización, aun siendo una forma incompleta de integración mone-
taria, puede activar los mecanismos comerciales previstos por la teoría de las .
Al evaluar los principales bloques latinoamericanos a la luz de los criterios de las
, la literatura identica obstáculos estructurales. Hafner y Kampe (2018) docu-
mentan perles heterogéneos; el Mercosur presenta fuertes divergencias productivas;
la  combina una apertura comercial intermedia con baja movilidad de factores; y
el  exhibe mayores grados de homogeneidad relativa. No obstante, en todos los
casos persiste la ausencia de mecanismos scales comunes y de una movilidad laboral
efectiva, lo que limita la capacidad de absorber choques asimétricos. Este diagnóstico
se ve reforzado por Padilla y Marín (2022), quienes muestran profundas heteroge-
neidades macroeconómicas en inación, política scal y deuda. En este contexto, si
bien la conformación de una moneda común regional enfrenta serias restricciones,
el análisis de esquemas monetarios alternativos resulta relevante para evaluar si es
posible activar algunos de los mecanismos comerciales previstos por la teoría.
La literatura empírica respalda el potencial integrador de compartir una moneda.
El estudio seminal de Frankel y Rose (2000) muestra que las uniones monetarias
están asociadas a aumentos signicativos del comercio bilateral, especialmente
entre economías pequeñas. No obstante, existe un amplio consenso en torno a que
la adopción de una moneda común tiene un impacto positivo en los ujos comer-
ciales. Este efecto opera a través de mecanismos bien identicados, la eliminación
de la incertidumbre cambiaria reduce los costos de cobertura y la volatilidad de los
precios, mientras que la comparación directa de precios aumenta la transparencia
del mercado y refuerza la competencia, inuyendo directamente en las decisiones
de exportación e importación.
Dolarización y comercio intrarregional en América Latina: un análisis empírico de política pública basada en evidencias (1990-2016)
REVISTA ECONOMÍA , mayo 2026 | pISSN  | eISSN 2697-333214
Esta evidencia sitúa a América Latina frente a una disyuntiva central. Por un lado,
la teoría de las  y la realidad estructural de los bloques regionales indican que
no se cumplen los criterios necesarios para una unión monetaria óptima. Por otro
lado, la evidencia empírica apunta a que la adopción de una moneda común puede
actuar como un catalizador de la integración, en particular al estimular el comercio
intrarregional, generando ex post algunas de las condiciones que la teoría considera
necesarias ex ante.
Esta postura teórica encuentra respaldo empírico en la literatura sobre el deno-
minado «efecto frontera». Engel y Rogers (1996) en su estudio seminal muestran
que la existencia de fronteras entre países con monedas distintas introduce costos
económicos comparables a grandes distancias geográcas, al generar costos de tran-
sacción cambiaria, incertidumbre de precios y barreras operativas. Sus estimaciones
sugieren que este efecto puede equivaler a añadir hasta 3000 km de distancia entre
economías vecinas. En el contexto regional, estos resultados indican que la persis-
tencia de monedas nacionales separadas añade una «distancia económica» articial
que refuerza la fragmentación de los mercados regionales, incluso en presencia de
acuerdos comerciales formales. En consecuencia, la eliminación de la frontera mone-
taria no solo puede contribuir a la estabilidad macroeconómica, sino también facilitar
una integración comercial más profunda.
Sin embargo, al aplicar este análisis al contexto especíco de la dolarización o-
cial, la evidencia empírica se vuelve más atomizada y menos concluyente. Estudios
como el de Edwards y Magendzo (2003) se han centrado en sus efectos macroeconómi-
cos agregados y han encontrado que los países dolarizados logran sistemáticamente
una menor inación y tasas de interés más bajas, aunque sin un impacto discernible
en las tasas de crecimiento a largo plazo. Otras investigaciones, como la de Quispe-Ag-
noli y Whisler (2006) sobre Ecuador y El Salvador, han analizado el sector nanciero,
documentando una mayor estabilidad y penetración bancaria, pero también la per-
sistencia de retos en la canalización del crédito hacia los sectores productivos. En
conjunto, esta evidencia sugiere que, si bien la dolarización ha sido evaluada desde
dimensiones macro y nancieras, sus efectos sobre el comercio intrarregional per-
manecen relativamente poco explorados.
Esta omisión también ha sido señalada por la literatura regional reciente, que
reconoce los vínculos entre estabilidad monetaria, coordinación macroeconómica
e integración, aunque predominantemente desde un enfoque normativo. Estudios
como Ocampo y Utho (2004) enfatizan la necesidad de instituciones regionales que
generen conanza y disciplina colectiva, mientras que Escaith (2004) y la Comisión
Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) (2006) advierten que los acuerdos
monetarios o cambiarios sin coordinación scal y nanciera tienden a ser frágiles
frente a choques externos. De manera similar, Berg y Borensztein (2000) y Edwards
(2001) documentan los efectos estabilizadores de la dolarización, pero sin analizar
su impacto sobre el comercio intrarregional.
Algunos trabajos recientes han comenzado a examinar la relación entre dolari-
zación y procesos de integración económica en América Latina. En este contexto,
Bonilla-Bolaños y Villacreses (2023) analizan la dolarización plena de Ecuador desde
la perspectiva de las uniones monetarias. Sus resultados muestran que la adopción
del dólar contribuyó principalmente a estabilizar variables nominales y a fortale-
cer la credibilidad macroeconómica tras la crisis de nales de los años noventa.
Vito Custode
REVISTA ECONOMÍA , mayo 2026 | pISSN  | eISSN 2697-3332 15
No obstante, los autores subrayan que la dolarización no genera por sí misma los
mecanismos institucionales y de coordinación macroeconómica propios de una
unión monetaria, por lo que sus efectos sobre la integración económica dependen
de condiciones estructurales e institucionales adicionales. A partir de esta discusión,
el presente estudio contribuye a la literatura evaluando empíricamente si la dolariza-
ción ocial se asocia con cambios en el comercio intrarregional en América Latina.
Al eliminarse el riesgo cambiario bilateral, las empresas pueden planicar a hori-
zontes más largos, reducir los costos de cobertura y aprovechar economías de escala
en los contratos internacionales, activando un mecanismo similar al «efecto moneda
común» identicado por Frankel y Rose para las uniones monetarias. No obstante,
este esquema diere sustancialmente de una unión monetaria formal. A diferencia de
la arquitectura institucional de la zona euro, una dolarización unilateral en América
Latina se desarrollaría en ausencia de un banco central supranacional, de un presta-
mista de última instancia y de mecanismos scales comunes para absorber choques
asimétricos. Estas limitaciones estructurales no solo incrementan los riesgos nancie-
ros, sino que también condicionan el alcance de los benecios comerciales potenciales,
al mantener la coordinación macroeconómica como un desafío persistente.
Este análisis teórico se contrasta con la experiencia europea, donde el Tratado
de Maastricht representó un modelo de integración monetaria basado en un proceso
multilateral y gradual de convergencia institucional. Su éxito no descansó únicamente
en el cumplimiento de criterios nominales, sino en la construcción de un marco de
gobernanza supranacional que fortaleció la conanza y la disciplina macroeconómica
entre los Estados miembros. Como señala Ghymers (2001), esta coordinación previa
fue clave para facilitar la cesión de soberanía y gestionar los choques asimétricos de
manera colectiva.
En contraste, la dolarización unilateral en América Latina puede interpretarse
como un ancla hacia la estabilidad monetaria, en tanto impone disciplina externa de
forma inmediata, pero sin un proceso previo de construcción institucional regional.
A diferencia del Mecanismo de Tipos de Cambio europeo, la dolarización elimina la
moneda nacional sin generar los arreglos supranacionales necesarios para sostener
una integración económica profunda. Esta característica no solo incrementa la vul-
nerabilidad ante choques asimétricos, sino que también condiciona el alcance y la
naturaleza de los efectos comerciales esperados, diferenciándolos de los observados
en uniones monetarias plenamente institucionalizadas.
En el contexto latinoamericano, caracterizado por una desconanza histórica y
profundas asimetrías estructurales, la dolarización puede reinterpretarse como un
atajo pragmático hacia la convergencia macroeconómica ex post, aunque de carácter
necesariamente imperfecto. Dado que la aplicación estricta de los criterios de Maas-
tricht resulta inviable con el nivel de coordinación e integración actual, la adopción
simultánea del dólar por parte de varios países podría operar como un sustituto fun-
cional, imponiendo una disciplina de facto sobre variables clave como la inación
y el crédito y reduciendo las distorsiones monetarias bilaterales. En este sentido,
la dolarización no reemplaza la necesidad de avanzar hacia una «versión exible
de Maastricht» adaptada a la región, pero podría contribuir a generar condiciones
macroeconómicas mínimas de estabilidad a partir de las cuales resulte factible nego-
ciar mecanismos más profundos de coordinación scal y nanciera.
Dolarización y comercio intrarregional en América Latina: un análisis empírico de política pública basada en evidencias (1990-2016)
REVISTA ECONOMÍA , mayo 2026 | pISSN  | eISSN 2697-333216
Como conclusión teórica fundamental, en contextos de inación crónica, descon-
fianza institucional y profundas asimetrías estructurales, la dolarización puede
interpretarse como una «segunda mejor opción» institucional, un sustituto imper-
fecto, pero operativo que, al eliminar el riesgo cambiario y forzar una convergencia
nominal, puede sentar las bases para procesos de integración comercial más profun-
dos. No obstante, su ecacia depende críticamente de su capacidad para evolucionar
desde un mecanismo de estabilización unilateral hacia esquemas de coordinación
macroeconómica regional que permitan mitigar sus principales limitaciones estruc-
turales, en particular la ausencia de un prestamista de última instancia, la exposición
a ciclos económicos externos y la falta de instrumentos anticíclicos compartidos.
. EXPERIENCIAS Y CONTEXTO REGIONAL
En América Latina, la dolarización no es algo nuevo. Desde principios del siglo ,
Panamá utiliza el dólar estadounidense como moneda ocial, junto con el balboa,
lo que lo convierte en el experimento de dolarización ocial más prolongado del
mundo. Esta experiencia muestra que la dolarización puede sostenerse en el tiempo
y coexistir con estabilidad macroeconómica, un sistema bancario abierto y un sec-
tor nanciero dinámico. Al mismo tiempo, el caso panameño evidencia los límites
estructurales de este régimen, en particular la ausencia de instrumentos de política
monetaria, lo que desplaza los mecanismos de ajuste hacia la exibilidad de precios,
salarios y la movilidad del capital. Estos rasgos resultan relevantes para evaluar cómo
la dolarización puede afectar indirectamente la integración económica y los ujos
comerciales en la región.
En Ecuador, la dolarización ocial, implementada en enero de 2000, permitió
una rápida reducción de la inación, estabilizó el sistema nanciero y atrajo capitales
en los primeros años. Sin embargo, este éxito macroeconómico inicial estuvo acom-
pañado de elevados costos sociales y distributivos, reejados en una fuerte caída de
los ingresos reales, una migración masiva y un proceso de ajuste scal severo. Como
documentan Acosta y Cajas-Guijarro (2020), el salario básico se jó en apenas 56,7
dólares mensuales en 2000, mientras que las pensiones llegaron a niveles extremada-
mente bajos, evidenciando una licuefacción1 de los ingresos populares tras la crisis
previa. A largo plazo, si bien la dolarización ha contribuido a mantener una inación
baja y estable, el régimen ha mostrado rigideces signicativas frente a choques exter-
nos, como durante la crisis nanciera internacional de 2008-2009 y la pandemia de
covid-19. Estas restricciones, derivadas de la ausencia de instrumentos monetarios
autónomos, condicionan la capacidad de ajuste real de la economía y, por ende, el
alcance de los efectos potenciales de la dolarización sobre la integración comercial.
La dolarización en El Salvador, implementada en enero de 2001, siguió una
trayectoria distinta a la de Ecuador. No respondió a una crisis macroeconómica
inmediata, sino que fue concebida como una estrategia deliberada orientada a pro-
fundizar la integración nanciera y comercial con Estados Unidos, su principal socio
económico, como señala el Fondo Monetario Internacional (2005). De acuerdo con
Rivera-Solís (2012), sus objetivos centrales eran la reducción de las tasas de interés,
la consolidación de la estabilidad de precios y el fortalecimiento de la conanza
Vito Custode
REVISTA ECONOMÍA , mayo 2026 | pISSN  | eISSN 2697-3332 17
de los inversionistas. Edwards y Magendzo (2006) argumentan que, a diferencia de
los procesos de dolarización motivados por crisis, este enfoque buscaba mejorar la
competitividad externa y atraer capitales mediante un compromiso creíble con la
estabilidad monetaria. No obstante, al priorizar la vinculación nanciera con un
socio extrarregional, este esquema ofrece un contraste relevante para evaluar en
qué medida la dolarización puede traducirse efectivamente en mayores ujos de
comercio intrarregional.
Las motivaciones detrás de la dolarización oficial pueden agruparse en tres
categorías, cada una con implicaciones distintas para los mecanismos económicos
analizados en este estudio.
1. Estabilización frente a crisis macroeconómicas severas. La estabilización frente a
crisis macroeconómicas severas, como en Ecuador, donde la dolarización res-
pondió a la pérdida de conanza en la moneda y fue percibida como el único
mecanismo viable para restablecer la estabilidad.
2. Profundización nanciera y competitividad internacional. La profundización nan-
ciera y la mejora de la competitividad internacional son argumentos centrales en
El Salvador, donde la dolarización se concibió como una estrategia para reducir
el riesgo cambiario y facilitar la integración nanciera.
3. Tradición institucional y vínculos históricos. La tradición institucional y los víncu-
los históricos explican el caso de Panamá, donde la dolarización se consolidó
tempranamente como parte de su modelo de inserción internacional.
A nivel regional, la dolarización ha sido objeto de intensos debates políticos y aca-
démicos. Sus proponentes argumentan que este régimen elimina el «impuesto
inacionario», reduce el riesgo cambiario y fortalece la credibilidad nominal, creando
un entorno más predecible para la inversión y el comercio, como señalan Edwards
y Magendzo (2006). Desde esta perspectiva, la estabilidad monetaria actuaría como
un canal indirecto de estímulo al comercio intrarregional al reducir los costos de
transacción y la incertidumbre de precios. Por el contrario, sus detractores sostienen
que la pérdida de la autonomía monetaria limita la capacidad de respuesta ante crisis
nancieras y puede aumentar la vulnerabilidad frente a choques externos, afectando
negativamente la competitividad y la dinámica comercial en economías con estructu-
ras productivas poco diversicadas, argumento desarrollado por Levy-Yeyati (2021)
y Jácome y Lönnberg (2010).
Más allá de estos puntos de vista contrapuestos, el objetivo central de este estudio
es examinar empíricamente si la dolarización, al reducir los costos de transacción y
eliminar la volatilidad del tipo de cambio, se asocia con mayores niveles de comer-
cio intrarregional en América Latina. Dado que las experiencias de dolarización
en la región han respondido a contextos distintos, el análisis no presupone efectos
homogéneos. Por el contrario, estas trayectorias diferenciadas constituyen un marco
comparativo pertinente para evaluar si la eliminación de la frontera monetaria puede
generar impactos diferenciados sobre la integración comercial regional, dependiendo
de las condiciones macroeconómicas e institucionales en las que se implementa.
Dolarización y comercio intrarregional en América Latina: un análisis empírico de política pública basada en evidencias (1990-2016)
REVISTA ECONOMÍA , mayo 2026 | pISSN  | eISSN 2697-333218
. DATOS Y VARIABLES
El conjunto de datos utilizado combina diversas fuentes ociales y bases internacio-
nales consolidadas. Los ujos comerciales proceden de las estadísticas de comercio
exterior de las Naciones Unidas ( Comtrade), mientras que las variables macroeco-
nómicas son proporcionadas por la Cepal y el Banco Mundial. La identicación de
los años de adopción ocial del dólar estadounidense se realiza a partir de registros
nacionales, incluyendo información de bancos centrales y marcos legislativos. Las
variables binarias de crisis económicas provienen del proyecto sobre estabilidad
nanciera de la Universidad de Harvard, y los indicadores institucionales se obtienen
del proyecto Varieties of Democracy (V-Dem).
El análisis se basa en un modelo econométrico de datos de panel que incluye
17 países latinoamericanos: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica,
Guatemala, Nicaragua, Ecuador, El Salvador, Honduras, México, Paraguay, Panamá,
Perú, Uruguay y Venezuela (ver Tabla 1). El período de estudio abarca desde 1990
hasta 2016, lo que permite capturar etapas clave de la historia económica regional,
incluyendo las reformas estructurales posteriores al Consenso de Washington, la
consolidación de bloques comerciales como el Mercosur y la Unasur, los procesos
de dolarización ocial en Ecuador (2000) y El Salvador (2001), así como episodios de
inestabilidad internacional como la crisis nanciera global de 2008. Este horizonte
temporal ofrece suciente variación longitudinal para identicar cambios estructu-
rales en el comercio intrarregional.
Tabla 1. Sistematización de registros nacionales ociales de los países latinoamericanos: moneda ocial y año
de adopción
    
Argentina Peso argentino 1992
Bolivia Boliviano 1987
Brasil Real 1994
Chile Peso chileno 1817
Colombia Peso colombiano 1810
Costa Rica Colón 1896
Guatemala Quetzal 1925
Nicaragua Córdoba 1912
Honduras Lempira 1931
México Peso mexicano 1821
Paraguay Guaraní 1944
Perú Nuevo sol 1991
Uruguay Peso uruguayo 1896
Venezuela Bolívar 1879
Ecuador Dólar estadunidense 2000
Panamá 1903
El Salvador 2001
Fuente: Elaboración propia con base en registros nacionales ociales recopilados y sistematizados para esta investigación.
Vito Custode
REVISTA ECONOMÍA , mayo 2026 | pISSN  | eISSN 2697-3332 19
La variable dependiente es el logaritmo natural del comercio intrarregional de mer-
cancías, medido como el valor total de las exportaciones  que cada país realiza
hacia los demás países latinoamericanos incluidos en la muestra. Esta medida cap-
tura el volumen absoluto de los ujos comerciales dentro de la región, permitiendo
analizar la dinámica de la integración comercial desde una perspectiva cuantitativa.
La transformación logarítmica reduce posibles asimetrías en la distribución, mitiga
problemas de heterocedasticidad y facilita la interpretación de los coecientes como
semielasticidades aproximadas.
La variable principal de interés no se modela como un único indicador agregado
de dolarización, sino mediante variables binarias separadas para Panamá, Ecuador y
El Salvador. Esta especicación permite capturar efectos heterogéneos y evita impo-
ner el supuesto de que la dolarización ocial genera impactos idénticos en todos los
países. En el caso de Ecuador y El Salvador, las variables toman el valor de 1 a partir
del año de adopción ocial del dólar estadounidense como moneda de curso legal,
y 0 en caso contrario. Para Panamá, cuya dolarización es estructural y permanente
durante todo el período analizado, la variable presenta ausencia de variación tem-
poral, lo que limita su identicación bajo modelos de efectos jos.
El modelo incorpora variables macroeconómicas de control que la literatura iden-
tica como determinantes relevantes del comercio internacional y de la integración
económica, entre ellas el producto interno bruto (), la deuda pública, las entradas
netas de capital y la inversión extranjera directa. Estas variables permiten capturar el
tamaño económico, la sostenibilidad scal y la inserción nanciera internacional de
cada país. Asimismo, se incluyen indicadores institucionales relacionados con la calidad
administrativa y la corrupción ejecutiva, con el n de aproximar el entorno institucio-
nal en el que se desarrollan los intercambios comerciales. Si bien estos indicadores
no captan directamente procesos formales de coordinación regional, sí controlan por
factores estructurales asociados a la conanza institucional y a los costos de transacción.
Finalmente, se incorporan variables binarias que identican episodios de crisis
sistémicas, monetarias e inacionarias, dado que estos eventos pueden interrumpir
los ujos comerciales y generar volatilidad macroeconómica, afectando la integración
regional independientemente del régimen monetario vigente (ver Tabla 2).
Tabla 2. Denición operativa de las variables, unidades de medida y fuentes de información
  
_Trade Total del comercio intrarregional de mercancías basado
en las exportaciones  en millones de dólares. Los
datos se recopilaron a partir de las estadísticas ociales
de comercio exterior de los respectivos países registradas
en la base de datos de comercio exterior de las Naciones
Unidas ( ).
Cepal
Dollar Variable binomial para los países ocialmente dolarizados Registros Nacionales
 Producto interior bruto: precios corrientes 
Deuda Saldo de la deuda pública en millones de dólares Cepal
InCap Entradas netas de capital y transferencias de recursos Cepal
 Inversión extranjera directa neta Cepal
Dolarización y comercio intrarregional en América Latina: un análisis empírico de política pública basada en evidencias (1990-2016)
REVISTA ECONOMÍA , mayo 2026 | pISSN  | eISSN 2697-333220
 Crisis sistémica Harvard (Proyecto sobre
nanzas conductuales y
estabilidad nanciera)
 Crisis monetarias Harvard (Proyecto sobre
nanzas conductuales y
estabilidad nanciera)
 Crisis inacionistas Harvard (Proyecto sobre
nanzas conductuales y
estabilidad nanciera)
v2clrspct Administración pública rigurosa e imparcial V-Dem (Variedades de
democracia)
v2excrptps Índice de corrupción ejecutiva V-Dem (Variedades de
democracia)
Fuente: Elaboración propia con base en información proveniente de fuentes ociales y organismos internacionales.
Las variables monetarias se expresan en dólares corrientes para mantener coheren-
cia nominal entre comercio, , deuda e inversión. La inclusión de efectos jos por
país y año, junto con la transformación logarítmica, contribuye a mitigar posibles
distorsiones derivadas de inación o uctuaciones cambiarias comunes. Dado que los
ujos comerciales internacionales se registran y comparan en términos nominales
en los mercados globales, el uso de valores corrientes resulta metodológicamente
consistente con el objeto de análisis.
Este diseño empírico permite evaluar el impacto de la dolarización ocial (consi-
derando explícitamente su posible heterogeneidad) sobre el comercio intrarregional,
controlando por condiciones macroeconómicas, crisis nancieras y características
institucionales propias de cada país.
. METODOLOGÍA ECONOMÉTRICA
Para analizar el impacto de la dolarización ocial sobre el comercio intrarregional, se
estructuró una base de datos de panel balanceado y se estimaron modelos de efectos
jos y efectos aleatorios. La prueba de Hausman indicó la existencia de correlación
entre los efectos no observables especícos de cada país y las variables explicativas,
por lo que se optó por el modelo de efectos jos como especicación principal.
Posteriormente, se evaluaron los principales supuestos econométricos del modelo.
La prueba de Wooldridge detectó autocorrelación de primer orden en los errores; la
prueba de Wald modicada conrmó la presencia de heterocedasticidad; y la prueba
de dependencia transversal de Pesaran evidenció correlación contemporánea entre
unidades del panel. El análisis de multicolinealidad, realizado mediante el factor de
inación de la varianza (VIF), mostró niveles moderados y dentro de rangos aceptables.
Dado que estos problemas pueden sesgar la inferencia estadística convencional,
el modelo nal se estimó utilizando errores estándar robustos de Driscoll-Kraay den-
tro de un marco de efectos jos. Este estimador permite corregir simultáneamente
la heterocedasticidad, la autocorrelación serial y la dependencia transversal, garan-
tizando inferencias consistentes en presencia de estructuras complejas de error.
Vito Custode
REVISTA ECONOMÍA , mayo 2026 | pISSN  | eISSN 2697-3332 21
En una primera etapa, la dolarización ocial se modeló mediante una variable bina-
ria agregada. Sin embargo, para evitar imponer un supuesto de homogeneidad en los
efectos y atender posibles diferencias estructurales entre países, la especicación
nal incorpora variables binarias separadas para Panamá, Ecuador y El Salvador.
Esta estrategia permite identicar efectos diferenciados asociados a cada proceso
de dolarización.
La ecuación estimada es la siguiente:
(1)
Log_ALTrade = integración regional
Dollar = variable binomial para captar el estado de dolarización de cada país dolarizado
pibc = producto interior bruto: precios corrientes
Deuda = saldo de la deuda pública en millones de dólares
InCap = entradas netas de capital y transferencias de recursos
ied = inversión extranjera directa
sc = crisis sistémica
cc = crisis monetarias
ic = crisis inacionistas
v2clrspct=administración pública rigurosa e imparcial
v2excrptps= índice de corrupción ejecutiva
µ = estimación de error
β = regressors to be estimated
. RESULTADOS
La tabla 3 presenta los resultados del modelo econométrico principal estimado
mediante efectos jos con errores estándar de Driscoll-Kraay, la especicación nal
incorpora variables binarias separadas para Panamá, Ecuador y El Salvador, permi-
tiendo identicar posibles efectos heterogéneos (ver Tabla 3).
Tabla 3. Resultados de la estimación econométrica del modelo desagregado con errores estándar robustos de
Driscoll y Kraay
 
(/)


/
. .
>|t| [% 
 ]
Dollar_pa ommited
Dollar_ec -0,0848787 -8,1376% 0,2273144 -0,37 0,712 -,5521301 ,3823728
Dollar_es 0,9971743 171,0612% 0,174516 5,71 0 ,6384515 1355897
PIBC 2,66E-06 0,0003% 3,34E-07 7,96 0 1,97e-06 3,35e-06
Dolarización y comercio intrarregional en América Latina: un análisis empírico de política pública basada en evidencias (1990-2016)
REVISTA ECONOMÍA , mayo 2026 | pISSN  | eISSN 2697-333222
Deuda -3,25E-06 -0,0003% 6,40E-07 -5,07 0 -4,56e-06 -1,93e-06
InCap -0,0117125 -1,1644% 0,0031509 -3,72 0,001 -,0181893 -,0052358
 0,0000137 0,0014% 5,04E-06 2,72 0,012 3,34e-06 ,0000241
 -0,409295 -33,5882% 0,1344876 -3,04 0,005 -,6857383 -,1328518
 -0,271142 -23,7492% 0,0735396 -3,69 0,001 -,4223049 -,1199791
 -0,6772485 -49,1987% 0,1670565 -4,05 0 -1020638 -,3338589
v2clrspct 0,3802567 46,2660% 0,0662417 5,74 0 ,244095 ,5164185
v2excrp-
tps -0,3030402 -26,1431% 0,1144917 -2,65 0,014 -,5383812 -,0676991
_cons 7.660.985 7.629.841 0,1649384 46,45 0 732195 8000021
Fuente: Elaboración propia a partir de las estimaciones econométricas efectuadas en la presente investigación.
Los resultados muestran que el impacto de la dolarización ocial no es homogéneo
entre países. En particular, únicamente el caso de El Salvador presenta un efecto posi-
tivo y estadísticamente signicativo sobre el comercio intrarregional. La magnitud
estimada sugiere un incremento sustancial de los ujos comerciales tras la adopción
del dólar, resultado que se mantiene robusto tanto en modelos de efectos jos como
de efectos aleatorios. En contraste, no se encuentra evidencia estadísticamente sig-
nicativa para Ecuador. El caso de Panamá no puede identicarse bajo efectos jos
debido a la ausencia de variación temporal en su régimen monetario.2
Estos hallazgos indican que el efecto positivo observado en especicaciones agre-
gadas está impulsado principalmente por el caso salvadoreño. Con estos resultados
se puede concluir que la dolarización ocial no parece generar automáticamente
mayores niveles de integración comercial, sino que sus efectos dependen de condi-
ciones estructurales especícas.
En cuanto a las variables de control, el producto interno bruto presenta un coe-
ciente positivo y estadísticamente signicativo, conrmando el papel del tamaño
económico en la dinámica del comercio intrarregional. La inversión extranjera
directa también muestra un efecto positivo, lo que sugiere que la inserción nan-
ciera internacional puede complementar los ujos comerciales regionales. Por el
contrario, la deuda pública presenta un coeciente negativo y signicativo, indicando
que mayores niveles de fragilidad scal se asocian con menores niveles de comer-
cio dentro de la región. Asimismo, las entradas netas de capital muestran un efecto
negativo, lo que podría reejar la volatilidad de ujos nancieros de corto plazo y su
impacto adverso sobre la estabilidad comercial.
Las crisis económicas emergen como un factor particularmente desestabiliza-
dor. Las crisis inacionarias, sistémicas y monetarias presentan efectos negativos y
estadísticamente signicativos sobre el comercio intrarregional, lo que evidencia la
vulnerabilidad de los procesos de integración latinoamericanos frente a perturbacio-
nes macroeconómicas severas. Estos resultados sugieren que la estabilidad nominal,
aunque relevante, no es suciente para garantizar una integración comercial resi-
liente en ausencia de estabilidad macroeconómica más amplia.
En el plano institucional, una administración pública rigurosa e imparcial se
asocia positivamente con el comercio intrarregional. Por su parte, la corrupción eje-
cutiva muestra efectos negativos en algunas especicaciones, aunque su signicancia
Vito Custode
REVISTA ECONOMÍA , mayo 2026 | pISSN  | eISSN 2697-3332 23
es menos robusta que la de otras variables estructurales. En conjunto, estos resultados
subrayan la importancia del entorno institucional como condición complementaria
para que la estabilidad monetaria pueda traducirse en mayores ujos comerciales.
Los ejercicios de robustez refuerzan la existencia de heterogeneidad en los efec-
tos de la dolarización. Cuando se excluye El Salvador de la muestra, el coeciente
asociado a la dolarización pierde signicancia estadística, lo que indica que el efecto
promedio estimado está sustancialmente inuenciado por este caso particular. En
contraste, la exclusión de Panamá o Ecuador no altera de manera relevante los coe-
cientes de las variables macroeconómicas ni de crisis, lo que sugiere estabilidad en
la estructura general del modelo. En conjunto, la evidencia apunta a que no existe
un efecto homogéneo y sistemático de la dolarización ocial sobre el comercio intra-
rregional en América Latina, sino resultados diferenciados según las características
estructurales de cada economía.
Los resultados observados para El Salvador son coherentes con la literatura inter-
nacional sobre regímenes monetarios e integración económica. Trabajos como los
de Frankel y Rose (2000), Berg y Borensztein (2000) muestran que compartir una
moneda o anclar el sistema monetario a una divisa estable puede favorecer el comer-
cio y la convergencia macroeconómica, siempre que existan instituciones sólidas y
marcos scales creíbles. En la misma línea, Ocampo y Utho (2004) subrayan que la
estabilidad cambiaria solo se traduce en integración real cuando está acompañada
de mecanismos de coordinación macroeconómica y gobernanza regional. En este
contexto, la experiencia salvadoreña sugiere que la dolarización puede operar como
un facilitador del comercio bajo condiciones institucionales relativamente estables,
pero no constituye, por sí misma, un mecanismo automático de integración regional.
Los resultados de Ecuador respaldan las conclusiones de Bonilla-Bolaños y
Villacreses (2023) los cuales argumentan que este régimen monetario no genera auto-
máticamente los mecanismos institucionales, scales y nancieros propios de una
unión monetaria, por lo que sus efectos sobre la integración económica dependen
de condiciones estructurales adicionales.
En conjunto, los resultados indican que la relación entre regímenes monetarios
y comercio intrarregional en América Latina es más compleja que lo que sugiere
la hipótesis de un «efecto moneda común» automático. Si bien el caso salvadoreño
muestra evidencia consistente de un aumento en el comercio intrarregional tras la
dolarización, no se observa un efecto generalizable a todos los países ocialmente
dolarizados. Por tanto, la dolarización puede operar como un mecanismo de esta-
bilización nominal en contextos especícos, pero su capacidad para impulsar la
integración comercial depende críticamente de factores macroeconómicos e insti-
tucionales complementarios.
. CONCLUSIONES E IMPLICACIONES DE POLÍTICA PÚBLICA
Este estudio analiza la relación entre dolarización ocial y comercio intrarregional
en América Latina durante el período 1990-2016, incorporando explícitamente la
posibilidad de efectos heterogéneos entre países. A diferencia de las especicaciones
agregadas que sugerían un efecto positivo promedio, la modelización desagregada
Dolarización y comercio intrarregional en América Latina: un análisis empírico de política pública basada en evidencias (1990-2016)
REVISTA ECONOMÍA , mayo 2026 | pISSN  | eISSN 2697-333224
muestra que dicho impacto no es uniforme. La evidencia indica que el efecto posi-
tivo estimado está sustancialmente impulsado por el caso de El Salvador, mientras
que no se observan efectos estadísticamente signicativos para Ecuador. En el caso
de Panamá, la ausencia de variación temporal en el régimen monetario impide su
identicación bajo el modelo de efectos jos.
Estos resultados matizan la interpretación tradicional del denominado «efecto
moneda común» en contextos de dolarización unilateral. Si bien la eliminación
del riesgo cambiario y la reducción de costos de transacción pueden favorecer el
comercio bajo determinadas condiciones, la evidencia regional sugiere que dichos
benecios no son automáticos ni generalizables. La estabilidad nominal constituye
una condición potencialmente favorable, pero no suciente para garantizar una
intensicación sostenida del comercio intrarregional.
El análisis conrma además el papel central de los fundamentos macroeconómi-
cos. El tamaño económico se asocia positivamente con el comercio intrarregional,
mientras que niveles elevados de deuda pública, la volatilidad de los ujos de capital
y los episodios de crisis sistémicas, monetarias e inacionarias reducen signicati-
vamente los ujos comerciales. Estos resultados indican que la estabilidad scal y la
resiliencia macroeconómica son condiciones indispensables para que un régimen
monetario rígido pueda traducirse en mayores niveles de integración comercial.
La calidad institucional emerge igualmente como un determinante estructural
clave. Administraciones públicas más rigurosas e imparciales se asocian con mayores
niveles de comercio intrarregional, mientras que la corrupción ejecutiva tiende a ero-
sionar la conanza y a elevar los costos de transacción. En este sentido, la dolarización
puede contribuir a generar previsibilidad nominal, pero no sustituye el papel funda-
mental de las instituciones en la consolidación de una integración económica sostenible.
Desde la perspectiva de política pública, estos hallazgos sugieren que la dolari-
zación debe concebirse como un instrumento potencial de estabilización, y no como
un sustituto de la política macroeconómica ni como un atajo automático hacia la inte-
gración regional. Su efectividad depende de la existencia de marcos scales creíbles,
de reglas contracíclicas, de una supervisión nanciera prudente y del fortalecimiento
institucional. Sin estos elementos complementarios, los benecios de la estabilidad
cambiaria pueden verse limitados o revertidos ante perturbaciones externas.
La experiencia europea refuerza esta interpretación. El proceso que condujo a
la adopción del euro estuvo precedido por una prolongada etapa de coordinación
macroeconómica e institucional, sin embargo, la posterior crisis de la zona euro
evidenció los riesgos de avanzar hacia la integración monetaria sin una base scal
y nanciera plenamente integrada.3 Para América Latina, la lección es clara: perse-
guir la dolarización sin un progreso paralelo en la coordinación scal, la integración
nanciera y el consenso político conlleva el riesgo de replicar las vulnerabilidades
de Europa sin los marcos de protección establecidos.
En conjunto, la evidencia presentada indica que la relación entre regímenes
monetarios e integración comercial en América Latina es compleja y condicionada. Si
bien la dolarización puede contribuir a reducir la volatilidad cambiaria y aportar cierta
estabilidad nominal, su impacto sobre el comercio intrarregional no es homogéneo y
depende críticamente de las condiciones macroeconómicas e institucionales de cada
economía. Más que un mecanismo automático de integración regional, la dolariza-
ción parece operar como un instrumento de estabilización parcial cuyo efecto solo se
Vito Custode
REVISTA ECONOMÍA , mayo 2026 | pISSN  | eISSN 2697-3332 25
consolida cuando está acompañado de disciplina scal, resiliencia macroeconómica y
marcos institucionales sólidos a nivel nacional. En este sentido, los resultados sugieren
que la integración regional sostenible requiere, en primer lugar, economías domésti-
cas estables y creíbles; solo sobre esa base pueden desarrollarse gradualmente formas
más profundas de coordinación macroeconómica o arreglos monetarios compartidos
que refuercen la convergencia económica regional en el largo plazo.
NOTAS
1 El término «licuefacción» se emplea aquí en sentido metafórico para describir la pérdida acelerada del poder adquisitivo y
la disolución real de los ingresos de los hogares tras la dolarización, más que en su acepción física. Expresa la transformación
de los ingresos nominales en montos reales de escasa capacidad adquisitiva.
2 Dado que Panamá no presenta variación temporal en su régimen monetario, su efecto no puede estimarse bajo efectos jos.
Se estimó un modelo de efectos aleatorios como vericación adicional y el coeciente no resultó estadísticamente signicativo.
3 En la Eurozona, tras la crisis nanciera mundial (2008) y la crisis de la deuda soberana europea (2010-2015), países como
Grecia, Italia, España, Portugal e Irlanda, con mayores desequilibrios y menor exibilidad, sufrieron gravemente al no poder
utilizar políticas monetarias o cambiarias independientes.
REFERENCIAS
Acosta, A. y Cajas-Guijarro, J. (2020). Ecuador… 20 años no es nada: a dos décadas
del mito dolarizador. Revista Economía, 72(115), 15-32. https://revistadigital.uce.
edu.ec/index.php//article/view/2220/2256
Berg, A. and Borensztein, E. (2000). Full dollarization: the pros and cons. Internatio-
nal Monetary Fund (). Economic Issues (24).
Bonilla-Bolaños, A. y Villacreses, D. (2023). Dolarización plena y uniones monetarias:
el caso del Ecuador. Revista de la Cepal, (140), 1-20.
Cepal. (2006). Coordinación macro-fiscal en procesos de integración: experien-
cias y desarrollos posibles en Latinoamérica. Cepal. https://www.cepal.org/es/
publicaciones/5411-coordinacion-macro-scal-procesos-integracion-experien-
cias-desarrollos-posibles
Edwards, S. (2001). Dollarization and economic performance: An empirical investi-
gation. National Bureau of Economic Research. doi:https://doi.org/10.3386/w8274
Edwards, S. and Magendzo, I. (2003). Dollarization and economic performance: what
do we really know? International Journal of Finance and Economics, 8, 351-363. :
https://doi.org/10.1002/ijfe.217
Engel, C. and Rogers, J. (1996). How wide is the border? The American Economic Review,
85, 1112-1125. https://www.jstor.org/stable/2118281
Escaith, H. (2004). La integración regional y la coordinación macroeconómica en
América Latina. Revista de la Cepal, 82, 67-90. https://repositorio.cepal.org/
handle/11362/10940
Fondo Monetario Internacional. (2005). El Salvador: Selected issues and statistical appendix. .
Dolarización y comercio intrarregional en América Latina: un análisis empírico de política pública basada en evidencias (1990-2016)
REVISTA ECONOMÍA , mayo 2026 | pISSN  | eISSN 2697-333226
Frankel, J. A. and Rose, A. K. (2000). An estimate of the eect of currency unions on
trade and growth. The Quarterly Journal of Economics, 177(2), 437-466. : https://
doi.org/10.1162/003355300554620
Ghymers, C. (2001). La problemática de la coordinación de políticas económicas. .
Hafner, K. A. and Kampe, L. (2018). Monetary union in Latin America: an assessment
in the context of optimum currency area. Applied Economics, 1-26. : https://
doi.org/10.1080/00036846.2018.1489116
Jácome, L. I. and Lönnberg, Å. (2010). Implementing ocial dollarization. Fondo Mone-
tario Internacional.
Kenen, P. B. (1969). The theory of optimum currency areas: an eclectic view. In R.
Mundell and A. Swoboda, Monetary problems of the international economy (págs.
41-60). University of Chicago Press.
Levy-Yeyati, E. (2021). Dolarización y desdolarización nanciera en el nuevo milenio.
Fondo Latinoamérica de Reservas FLAR.
McKinnon, R. I. (1963). Optimum currency areas. American Economic Review, 53, 717-
725. https://www.scirp.org/reference/referencespapers?referenceid=2583222
Mundell, R. A. (1961). A theory of optimum currency areas. American Economic Review,
51(4), 657-665. : https://doi.org/10.5089/9781557756527.071
Ocampo, J. A. y Utho, A. (2004). Gobernabilidad e integración nanciera: ámbito glo-
bal y regional. Cepal. https://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/2402/
S039640_es.pdf
Padilla, L. and Marín, E. N. (2022). Monetary integration in south america: Election
of candidates through unsupervised machine learning. World Economy Journal,
63-89. : https://doi.org/10.33776/rem.v0i61.5155
Quispe-Agnoli, M. and Whisler, E. (2006). Ocial dollarization and the banking sys-
tem in Ecuador and El Salvador. Economic Review, 91(1), 55-71.
Rivera-Solís, L. E. (2012). Dollarization in El Salvador: Revisited. Munich Personal
RePEc Archive (mpra), Paper n.º 60087. https://mpra.ub.uni-muenchen.de/60087/