COLOMBIA 1958—2008:
LECCIONES PARA LA HISTORIA
La palabra ‘revolución’ ha sido desgraciadamente prostituida por nosotros, los que pretendemos ser revolucionarios.
Se ha utilizado con ligereza, como una afición, sin un verdadero respeto y sin verdadera profundidad.
Camilo Torres Restrepo, 22 de mayo de 1965, Conferencia en la Universidad Nacional de Colombia.
Las ideas son, a la larga, más fuertes que las armas.
Orlando Fals Borda, La Subversión en Colombia, 1967.
El presente estudio trae una reseña del debate en tor-
* Doctor en derecho por la Uni-
no a la estrategia de la revolución colombiana durante versidad Externado de Colom-el primer lustro de los años sesenta y hace un recuen-bia, profesor universitario, ana-
to de su ulterior influencia a lo largo de medio siglo.
lista político y activista social
Para tal propósito se asevera que Orlando Fals Borda colombiano. Miembro del Co-
(1925—2008) fue a lo largo de su periplo vital un con-lectivo Comuna y Comunidad
tinuum sobre la vigencia del pensamiento de Camilo y del equipo de tutores de la
Torres Restrepo (1929—1966). Sobre esta base propo-Universidad Alternativa. Fun-
ne cómo producir el cambio inaplazable del régimen damenta su trabajo en la teoría
político y dar el salto hacia la paz con justicia social crítica, la contra—historia y la
como expresión de la ética en la política, y la concre-geografía social y humana.
ción de la idea moral del “amor al prójimo” a través Correo: migueleduardozp@gmail.
del bien común, esto es, reiterar la idea moral del co-com
munismo (cristianismo o comunalismo en Camilo To-
ORCID: 0000-0002-0118-664X
rres Restrepo) como respuesta a la crisis de la modernidad capitalista en Colombia y en el ámbito mundial para dar un ‘soplo de vida’ al humanitatis principium
Fecha de recepción: 7 noviembre de 2025
(principio de humanidad).
Fecha de aprobación: 18 noviembre de 2025
El trabajo se elabora bajo el método de la investigación, acción, participación como un aporte a la re-REGISTRO ISSN: 2600-593X
Miguel Eduardo Cárdenas Rivera
Orlando Fals Borda: anti—élite, utopía y pluralismo flexión sobre la vida y obra de Fals Borda en el marco de las actividades que se realizan con motivo del cen-tenario de su nacimiento el 11 de julio de 1925 en la ciudad de Barranquilla (Colombia).
Consúltese https://es.wikipedia.org/wiki/Orlando_Fals_Borda
Palabras clave: Sociología, revolución en Colombia, anti—élite, utopía, pluralismo, historia reciente de Colombia.
Red de Carreras de Sociología y Ciencias Políticas del Ecuador
Orlando Fals Borda: anti—élite, utopía y pluralismo Desde el 15 de febrero de nitud que podría servir de base 1966 hasta su muerte acaecida para “armar el rompecabezas del el 12 de agosto de 2008 Orlando
presente para proyectar el futuro
Fals Borda fue un portaestandar-
de una Colombia transformada”.
te de la propuesta revolucionaria
(Palacios, 2012, p. 31)
elaborada por Camilo Torres Res-
trepo,1 idea de la que no desistió
Al respecto, vale recordar la
hasta su último respiro. Como bien
comprensión que hiciera el propio
se sabe fue Fals Borda su colega
Camilo Torres:
académico en la Universidad Na-
cional de Colombia en la creación
[…] la violencia ha constituido
en 1959 de la Facultad de Sociolo-
para Colombia el cambio so-
gía.2 En su primer lustro de funcio-
cio—cultural más importante
namiento el libro La Violencia en
en las áreas campesinas des-
Colombia se constituye en el más
de la Conquista efectuada por
importante producto de la Facul-
los españoles. Por conducto
tad, pues en él se encuentra una
de ella las comunidades ru-
interpretación sobre el período
rales se han integrado dentro
comprendido entre 1946 y 1957
de un proceso de urbanización
—conocido en la historiografía
en el sentido sociológico con
como ‘La Violencia’—, que explica
todos los elementos que este
la idea de “revolución social frus-
implica: la división del traba-
trada”. Su alcance es de tal mag-
jo, especialización, contacto
1/
Para una mirada crítica sobre Camilo Torres Restrepo véase de Darío Mesa la entrevista con Fernando Cubi-des en su libro Camilo Torres: testimonios sobre su figura y su época. Medellín: La Carreta Social, 2011.
Mesa asevera que sus “mensajes al pueblo [eran] sumamente confusos, mensajes en su conjunto teñidos de idealizaciones de lo que el pueblo podía hacer […]. Más que una reflexión teórica, más que una considera-ción racional de los problemas lo que en él predominaba era una actitud patética, a veces colérica, ante si-tuaciones que él no podía moralmente tolerar o su sensibilidad no podía de ninguna manera adecuarse para convivir con esto pacíficamente […], él no estaba intelectualmente preparado para calibrar un movimiento de esa naturaleza”; y puntilloso señala que Camilo “no conocía el pensamiento marxista […]. Un líder popular que pretendiera darle directrices estratégicas claras al movimiento de masas en la coyuntura de Colombia en ese momento no podía prescindir de la reflexión marxista”, pp. 158—159.
2/
Para una comprensión del vínculo entre la sociología y la historia en Colombia en torno a la vida y obra de Orlando Fals Borda y Camilo Torres Restrepo, y para recuperar sus reflexiones sociológicas desde los tiempos actuales, consúltese Goldentul, 2013. Sobre este tópico precisa Herrera Farfán: “A diferencia de la sociología científica en la sociología comprometida se busca que los resultados de las investigaciones retornen a las personas que los producen, más allá de la comunidad científica y las élites”. (2013, p. 10). No obstante, vale anotar que en rigor toda sociología es comprometida. Más aún, toda investigación científica es comprometida. El investigador que reúne los datos empíricos selecciona entre ellos, en función de los objetivos de la investigación. Al respecto consúltese García, 2000, 62, 71 y 72.
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Orlando Fals Borda: anti—élite, utopía y pluralismo socio—cultural, socialización, moverse hacia un humanismo ca-mentalidad de cambio, des-
tólico radical, precursor de la teo-
pertar de expectaciones socia-
logía de la liberación.4 El cuño de
les y utilización de métodos de
las interpretaciones adelantadas
acción para realizar una mo-
por Torres Restrepo y Fals Borda
vilidad social por canales no va moldeando un inconformismo previstos por las estructuras vi-de base científica que “los convir-
gentes. La violencia además ha
tió en verdaderas anti—élites, que
establecido los sistemas nece-
propugnaron por el cambio de las
sarios para la estructuración de
estructuras de poder y la construc-
una sub—cultura rural, de una
ción de un pensamiento científico
clase campesina y de un gru-
acorde con las realidades inmedia-
po de presión constituido por
tas, cercanas y propias del contex-
esta misma clase, de carácter
to violento—cíclico colombiano”.
revolucionario. Sin embargo, la
(Herrera Farfán y López Gúzman,
violencia ha operado todos es-
2013, p. 8)
tos cambios por canales pato-
lógicos y sin ninguna armonía
En aquellos primeros años,
respecto del proceso de de-
Orlando Fals ocupaba su tiempo
sarrollo económico del país”. como académico en la Universi-
(Torres Restrepo, 1963 [1972],
dad Nacional y como Secretario
268)3
General del Ministerio de Agricul-
tura; Camilo Torres era un reputa-
Se trata de una interpretación
do académico, Decano de la Es-
por parte de Camilo —muy cerca-
cuela Superior de Administración
no a la elaboración del libro antes
Pública —ESAP—, y miembro de
mentado—, en su doble condición
la Junta Directiva del Instituto Co-
de sacerdote católico y sociólogo
lombiano para la Reforma Agraria
marxista, que puede entenderse —INCORA—. Tanto para Camilo como un preaviso de su separa-Torres Restrepo como para Orlan-
ción radical de la teoría social para
do Fals Borda habían dos asuntos
3/
El fenómeno de la violencia en Colombia que alcanzó extremos de bestialidad está estudiado de manera amplia y profunda. Al respecto consúltese: Otero, 2008; Palacios, 2012; Uribe, 2013; Sánchez, 2013.
4/
Al respecto vale precisar que “una vez entendidas las bases político—religiosas del pensamiento utópico del Padre Torres, quedan en su apropiada perspectiva los dos conceptos sociológicos centrales sobre los que construye su ideología neo—socialista: el de la ‘dignidad’, basada en los valores existenciales del Humanismo contemporáneo, y el de la ‘contraviolencia’, o rebelión justa, que se apoya en la Moralidad telética” (Fals Borda, 2008, p. 211).
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Orlando Fals Borda: anti—élite, utopía y pluralismo centrales: la reforma agraria y la dad de la administración pública.5
acción comunal.
Ambos llegaron a pensar que ésta
podría ser el instrumento básico
El problema agrario era —y de organización y de movilización aún es— la médula de la crisis y
popular, tanto en el campo como
para su solución era —y es— me-
en la ciudad:
nester confiar en los campesinos
y contar con ellos. (Torres Restre-
Pero en la formación técnica y
po, 1968, pp. 55—58) Por eso,
para la comercialización no se
sus esfuerzos académicos estaban
detiene el esfuerzo de capaci-
enfocados en este asunto. Prueba
tación del hombre del campo,
de ello está la conferencia dictada
que debe ser la meta primor-
por Orlando Fals Borda, mientras
dial de una reforma agraria (...)
se desempeñaba como Secretario
El gobierno colombiano y mu-
General del Ministerio de Agricul-
chas agencias semi—oficiales y
tura durante el gobierno de Lleras
privadas están prestando aten-
Camargo, en Montevideo (Uru-
ción al proceso de desarrollo
guay) a comienzos de 1960, que
integral de las comunidades
lleva por título “La Reforma Agra-
rurales (…) con el proceso de
ria”, con un último apartado dedi-
acción comunal se busca que
cado al problema de la autonomía
las gentes campesinas descu-
regional y de la acción comunal.
bran su propios problemas y
(Fals Borda, 2010, pp. 100—101)
se organicen cívicamente para
resolverlos con sus propios
Por otra parte, hay que desta-
medios y con el estímulo y el
car que ambos, en cumplimien-
apoyo del Estado.
to de sus funciones, propusieron
la creación de la acción comunal
Y en términos de gestión parti-
como fundamento de un cambio
cipativa planteaban que:
en el enfoque de la responsabili-
5/
En carta a Germán Zabala desde la población de Tuluá en el Valle del Cauca, fechada el 6 de enero de 1960, anota Camilo con su usual claridad conceptual y característico rigor ético: “En Colombia se ha iniciado un movimiento de Acción Comunal, muy interesante. Se propone organizar en gran escala la acción de comunidades locales, para la rehabilitación de todas las deficiencias, gracias a la propia organización. Para eso se requieren promotores voluntarios que consagren su vida al servicio de la comunidad. Figúrate que me han propuesto dirigir todo ese movimiento en el país. Sin embargo tú sabes lo que eso implica en un país latino, tropical y subdesarrollado: intrigas políticas, burocracia, etcétera. (…) Me aterran esos puestos de importancia exterior y burocratizarme. ¡Cada vez veo más lejano mi ideal de vivir pobre entre los pobres!”. (Torres, 1972, pp. 29—30)
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Orlando Fals Borda: anti—élite, utopía y pluralismo Por este proceso se descubren
Las Juntas de Acción Comunal,
y desarrollan los verdaderos
que en zonas vulnerables de
líderes locales, estimulando
orden público quedaron a car-
a todas las gentes para que
go de las Brigadas Cívico—Mi-
superen su condición social
litares, fueron instrumento de
y económica (…) para poder
clientelas barriales y veredales
llevar a cabo estos proyectos
que alimentaban el mercado
es necesario tener fe en el
electoral limitado por las re-
campesino y confianza en sus
glas del régimen frentenacio-
fuerzas y talentos (…) He aquí
nalista. De todo esto puede in-
la grave y grande responsabi-
ferirse que las élites del poder
lidad de las clases dirigentes
no tuvieron la oportunidad de
de América, de las cuales to-
aprender a dialogar y conciliar
dos nosotros constituimos una
genuinamente políticas con
muestra. De lo que hagamos
los representantes autónomos
con el campesino dependen
de las clases populares o con
el bienestar y el progreso de
sus organizaciones. (Palacios,
toda nuestra sociedad. (Fals
2012, p. 51)
Borda, 2010, p. 100)
Y en su condición de testigo,
Sin embargo, en el contexto estudioso y protagonista de pri-de la confrontación interna que se
mera línea, Luis Emiro Valencia
reinicia con el primer gobierno del
histórico dirigente social y pres-
Frente Nacional,6 “la Acción Co-
tante intelectual, explica en deta-
munal cayó en manos de maqui-
lle como:
narias partidistas o de entidades
ineficaces que permiten desvir-
la actividad comunal es interfe-
tuar sus intenciones de desarrollo
rida en el camino de su autono-
popular”. (Fals Borda, 2008, pp.
mía, libertad e independencia,
196—197) Y, como lo ilustra Pala-
quizá por su propia condición
cios:
social débil y circunstancias
internas y externas, de orden
6/
El Frente Nacional aupó el conflicto y lo recreó (Torres Restrepo en Belalcázar, 1968, pp. 48—49). Los respon-sables de La Violencia fueron quienes asumieron el poder local, regional y nacional entre 1958 y 1974. La crisis se profundizó con el fraude electoral de 1970 que desconoció el triunfo del General Rojas Pinilla en las elecciones presidenciales. Con la posesión de Misael Pastrana se dio curso al Pacto de Chicoral por el cual se garantizó a los terratenientes que no habría reforma social agraria, así las cosas, la Ley 135 de 1961 se modificó por la Ley 4ª de 1973 y se mantuvo intacto el statu quo.
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Orlando Fals Borda: anti—élite, utopía y pluralismo económico, político, cultural e
la reforma rural, incluso como un
institucional. Esta realidad so-
acuerdo crucial en los diálogos de
cial hace suponer que la acción
La Habana, debería ser compren-
comunal es canalizada, utiliza-
sible y aceptable que sin campesi-
da y aprovechada o tergiver-
nos organizados, formados como
sada en sus fundamentos, tra-
productores y como ciudadanos,
dición, vivencia y perspectivas
conscientes de sus derechos y con
de trabajo social por la deno-
capacidad de hacerlos valer, no
minada politiquería, mediante
habrá reforma social agraria. (San-
la manipulación, el oportunis-
doval, 2011)
mo o protagonismo —propio
o ajeno—, desvirtuando así
Fue tan intenso el compromiso
sus fundamentos, principios de ambos con la reforma agraria y valores, características de la
y la acción comunal que Orlando
naturaleza democrática, viven-
Fals Borda no duda en señalar a su
cias cotidianas y perspectivas amigo y colega como un defensor del movimiento comunal. Es-decidido del comunalismo aco-
tas condiciones desvían el ca-
tando que tanto la reforma agra-
mino de sus vías autónomas, ria como la urbana que aparecen como actores sociales que consignadas en la Plataforma del trabajan en sus escenarios na-Frente Unido tienen en la acción
turales, éticos y constructivos,
comunal —entendida como acción
como corresponde al rol de un
colectiva— el basamento: “Cita a
formidable movimiento social,
la ‘acción comunal’ como funda-
histórico, unitario, plural y de-
mento de la ‘planeación democrá-
mocrático, con cobertura geo-
tica’, auspicia el cooperativismo y
gráfica en todas las regiones y
busca una mayor participación de
entidades territoriales de Co-
los obreros en las empresas”. (Fals
lombia. (Valencia, 2009, p. 13)
Borda, 2008, p. 212)
En las condiciones actuales,
En medio de este primer lustro
Fals Borda podría plantear lo mis-
de vida de la Facultad de Sociolo-
mo, con mayor fuerza y fundamen-
gía y de los reiterados encuentros
to que hace 54 años, porque sigue
y desencuentros con la realidad
siendo pertinente frente a la reali-
social y política del país, se va ges-
dad colombiana. Para el segundo
tando un nuevo proyecto político
gobierno de Santos (2014—2018)
revolucionario que descollará en
que tan decidido se mostraba con
medio de la campaña presidencial
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Orlando Fals Borda: anti—élite, utopía y pluralismo de 1965. En aquel momento críti-lógica e iniciando una cuarta
co, Orlando Fals indica que
subversión en Colombia, la
‘neo—socialista. (Fals Borda,
[…] la generación de La Violen-
2008, pp. 205—206; Torres
cia encuentra un campeón en
Restrepo, 1968, pp. 287—288)
un sacerdote católico, soció-
logo, influenciado por el am-
En su obra cumbre La subver-
biente ecuménico de la Euro-
sión en Colombia, reeditada por
pa occidental y cuyo mensaje
cuarta ocasión en 2008 y escrita
y ejemplo se haría más vibran-
originalmente en 1967, Fals Borda
te cada día: el Padre Camilo se concentra en estudiar, analizar Torres Restrepo, creador del y valorar el proyecto político de aparato político ‘pluralista’ del
Camilo Torres, a tal punto que de-
Frente Unido para combatir el
dica su texto a su amigo con las
pacto oligárquico del Frente siguientes palabras: “A Camilo Nacional, que además expre-Torres Restrepo, fundador del So-
sa una propia utopía original. cialismo Raizal e impulsor de los Esta utopía tiene ingredientes
primeros esfuerzos para alcanzarlo
nuevos, como aquellos deriva-
en Colombia”. El Socialismo Rai-
dos de convicciones religiosas
zal se asume como la base para el
y del examen de la realidad de
logro de la paz como meta histó-
las revoluciones latinoamerica-
rica.7
nas contemporáneas. Pero en
el fondo es una reiteración de
En el prólogo original de esta
ideales socialistas, en respues-
obra el maestro Fals anota:
ta al impulso del cambio secu-
lar—instrumental del pueblo y
Descuella en este grupo [se
de la época. (…) El Padre Torres
refiere a los fundadores de la
se convierte así en paradigma
Facultad de Sociología de la
de la generación de la Violen-
Universidad Nacional] el padre
cia, en el portavoz de su pro-
Camilo Torres Restrepo, sím-
testa reprimida, inyectándole
bolo de nuestra ‘generación
vigor a la confrontación ideo-
de la Violencia’, cuya visión
7/
En el acto de lanzamiento de su cuarta edición, a los 82 años, pocos días antes de su fallecimiento, Fals Borda pronunció unas palabras con base en el epílogo de su opus magnum en el que reflexiona sobre dos puntos medulares: “el clímax: guerra y uribismo” y “¿hacia un quinto orden?”. Allí está de manera cruda, real, su radical testamento político.
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Orlando Fals Borda: anti—élite, utopía y pluralismo ideológica y consistencia de
subversión neo—socialista que
carácter se están perfilando
deba dar por resultado una
con claridad (…) La influencia
sociedad superior, en que las
intelectual y personal del padre
diversas tendencias progresis-
Torres ha sido y seguirá siendo
tas se entiendan entre sí. (Fals
importante. Fue del tipo de
Borda, 2008, p. 208)
subversor moral, de los que
abren trocha nueva. Por eso, el
Esta concepción —que goza
dedicarle este libro es no sólo
de un sólido fundamento ético,
un acto de amistad, sino uno
científico y técnico (Torres Res-
de justo reconocimiento a su trepo, 1964, pp. 13—28; Torres contribución para entender el
Restrepo, 1965, pp. 17—44) — se
sentido de la época que nos ha
condensa en la ‘Plataforma para
tocado vivir. (Fals Borda, 2008,
un movimiento de unidad popu-
pp. 19—20).
lar’ del 17 de marzo de 1965. Para
el propio Camilo el objetivo orgá-
Y al referirse a la concepción nico del movimiento del Frente utópica (estratégica) planteada Unido “es la estructuración de un por Camilo señala que
aparato político pluralista, no un
nuevo partido, capaz de tomar el
[…] el pluralismo no es una poder”, detallando la naturaleza condición, ni un sistema den-de ese mecanismo en el punto oc-
tro del orden, ni sigue actua-
tavo de la misma: “El aparato po-
les reglas del juego; sino más
lítico que debe organizarse debe
que todo es una herramienta ser de carácter pluralista, aprove-o aparato para unir o fundir chando al máximo el apoyo de los grupos diversos, inclusive los nuevos partidos, de los sectores socialistas y cristianos, para inconformes de los partidos tradi-moverlos hacia una misma di-
cionales, de las organizaciones no
rección. Se diseña como una políticas y en general de las ma-estrategia que busca cambiar sas”. (Torres Restrepo, 1966, pp.
las reglas del juego y que al 18; 24—25)
hacerlo propende a alcanzar
el cambio del orden social en
Fals Borda precisa, respecto
que se ejecuta. Pero su meta fi-
del Frente Unido, que
nal es el desarrollo económico
concebido como la creación,
[…] la ‘comunidad pluralis-
resolución y superación de una
ta’ cuenta con tres principios:
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Orlando Fals Borda: anti—élite, utopía y pluralismo amor, libertad (justicia) y sa-a postular el antinomio ‘pue-
biduría (…) es una meta ha-
blo—antipueblo’. Su pensa-
cia la cual deben moverse los
miento queda plasmado en
cristianos, así como también
cuatro de sus ‘Mensajes’: los
los creyentes de otras confe-
dirigidos a los cristianos, a los
siones. Es la meta cuya visión
campesinos, a la oligarquía, y a
llevó al Padre Torres, indirec-
los presos políticos. Plantea en
tamente, a tomar una posición
primer lugar que ‘la oligarquía
ideológica definida ante el
tiene una doble moral de la
país y la sociedad; aunque él
cual se vale, por ejemplo, para
mismo, paradójicamente, hu-
condenar la violencia revolu-
biese estado derivando hacia
cionaria mientras ella asesina y
actitudes anti—pluralistas re-
encarcela a los defensores y re-
queridas por la necesidad de
presentantes de la clase popu-
tener un partido homogéneo
lar (...); o dividiendo al pueblo
(“no alineado”), una vez cayó
en grupos enfrentados artifi-
en cuenta de lo irrealizable de
cialmente, combatiéndose en-
su utopía, poco antes de ingre-
tre sí por asuntos académicos
sar a la guerrilla del Ejército de
como la inmortalidad del alma
Liberación Nacional en Santan-
y distrayéndolo de descubri-
der, en noviembre de 1965”.
mientos radicales como el de
(Fals Borda, 2008: 210; Archila
que ‘el hambre sí es mortal’. El
Neira, 2003: 98, 283—284)8
hambre es un común denomi-
nador de los pobres. Dice lue-
Y profundiza su análisis aco-
go, que como ‘tenemos que
tando que, en aras de concretar su
buscar medios eficaces para el
iniciativa política, Camilo Torres
bienestar de las mayorías (…)
que no lo van a buscar las mi-
[…] respalda la revaloración
norías privilegiadas que tienen
del ser humano con la idea te-
el poder (…) para dárselo a las
lética de la justificación moral
mayorías pobres. La revolución
de la rebelión, o la contravio-
puede ser pacífica si las mino-
lencia, lo que lo lleva también
rías no hacen resistencia vio-
8/
Con pasmosa ligereza Archila Neira anota: “Camilo creó el Frente Unido (FU), que intentó ser una alianza de oposición, pero que en la medida que se polarizó en torno a la abstención alejó primeramente al MRL y la Anapo, y luego al PCC y a la Democracia Cristiana, para quedar en manos de los activos del ELN. Con el ingreso de Camilo a la guerrilla, el FU fue dirigido por Jaime Arenas, quien intentó organizarlo hasta cuando fue encarcelado a fines de 1965. Con ello prácticamente desapareció dicha coalición”. (p. 283) 288
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Orlando Fals Borda: anti—élite, utopía y pluralismo lenta’. Y como esta revolución
Restrepo, hecho que consternó al
busca la justicia y el pan para
país y al mundo por sus inusitadas
todos los grupos, ella es ‘no características, Fals Borda reflexio-solamente permitida sino obli-
nó en los siguientes términos (por
gatoria para los cristianos’”. el valor se cita in extenso): (Fals Borda, 2008, pp. 80, 83—
86, 212—213; Torres Restrepo,
Al cabo de este casi medio si-
2010, pp. 207—210)
glo, muchos se han pregunta-
do, ante la imagen del Camilo
Para finalizar su valoración de
con fusil que se impuso rápida-
la utopía pluralista que significó
mente en los medios, si el pen-
el Frente Unido, Fals Borda se-
samiento y la obra de Camilo
ñala que el “aparato pluralista”
como ciudadano civil tuvieron
propuesto por Camilo no logró
importancia en sus días y tam-
tener los resultados esperados
bién sobre la continuidad de
en la práctica, pues los diversos
su pensamiento hasta el mo-
comandos del movimiento —a
mento actual.
nivel comunal y vecinal, y desde
el demócrata—cristiano hasta el
La respuesta [de Fals Borda]
comunista—, “en vez de aplicar
como testigo de esa época es
la tolerancia esperada, tornaron
positiva. Para entenderlo, es
los disórganos en una torre de Ba-
necesario desbordar, sin des-
bel”, lo cual se convirtió en “un
conocerlo, el estereotipo del
error táctico que hizo dispersar
‘cura guerrillero’ del Ejército
el movimiento del Frente Unido,
de Liberación Nacional. Cuan-
cuyo núcleo se fue reduciendo a
do Camilo Torres creó el Fren-
miembros ‘no alineados’, (…) per-
te Unido en marzo de 1965,
sonas que no pertenecían formal-
declaró que este sería un ‘mo-
mente a ningún grupo político y
vimiento pluralista para tomar
cuyas tendencias eran progresis-
el poder’.
tas y activistas, como decididos
amigos del cambio”. (Restrepo,
No era un partido político co-
1989, pp. 104—105; Fals Borda,
rriente. Era una utopía nove-
2008, p. 217)
dosa que corre hasta nuestros
días. Significa unir fuerzas u or-
Cuando en 2006 se cumplieron
ganismos civiles diversos para
40 años de la muerte en combate
hacerlas mover en la misma
del sacerdote y sociólogo Torres
dirección hacia objetivos co-
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Orlando Fals Borda: anti—élite, utopía y pluralismo munes valorados de transfor-gencia en la Colombia de hoy.
mación radical de la sociedad.
La revolución resulta así una
obligación moral cristiana y sa-
La utopía pluralista de Cami-
cerdotal para llegar a la demo-
lo Torres se alimentaba de
cracia participativa.
sus convicciones ecuménicas
religiosas y de su formación
Con este fin propuso, en su
científica como sociológico en
‘Plataforma para un movimien-
Lovaina —avanzada del pen-
to de unidad popular’, trabajar
samiento católico renovador—
por la dignidad de los pueblos
que le llevaron a posiciones au-
dominados y explotados y
tonómicas y de independencia
contra el intervencionismo nor-
hasta la heterodoxa teología
teamericano; desarrollar una
de la liberación.
ciencia propia, la nacionaliza-
ción de empresas del Estado,
Lo religioso lo basó en doctri-
la educación pública gratuita,
nas tomistas sobre la guerra
la autonomía universitaria, las
justa, como la de la ‘contra-
reformas agraria y urbana, la
violencia’ para desalojar a los
planeación con acción partici-
poderes ilegítimos y/o tiráni-
pativa y comunal, las coopera-
cos —el ‘antipueblo’ con su
tivas y la participación de obre-
doble moral— que ejecutan
ros en las empresas.
la violencia sangrienta o ab-
soluta. Lo sociológico le llevó
Con estas iniciativas democrá-
a buscar bases firmes para un
ticas, que son de interés ac-
socialismo raizal, con el marco
tual, Camilo articuló su utopía
marxista inicial que se adoptó
pluralista y puso a trabajar sus
por muchos para entender la
caudas en el Frente Unido du-
trascendencia de la Revolución
rante el año 1965. La meta era
Cubana.
adoptar ‘un sistema orientado
por el amor al prójimo’.
Pero pronto combatió el co-
lonialismo intelectual en las
En esta forma tomó en cuenta
ciencias sociales y económicas
algunas tendencias instrumen-
“prescindiendo de esquemas
tales del mundo moderno, re-
teóricos importados...para bus-
iteró ideales socialistas y esti-
car los caminos colombianos”.
muló la autenticidad regional
Estas ideas siguen teniendo vi-
y nacional. No era una utopía
Red de Carreras de Sociología y Ciencias Políticas del Ecuador
Orlando Fals Borda: anti—élite, utopía y pluralismo clerical ni menos liberal o con-en estos movimientos, como
servadora. Buscaba construir
los que surgieron después de
una sociedad abierta y justa,
la muerte de Camilo: el de ‘Fir-
metas que todavía se plantean
mes’, de Gerardo Molina, el de
en diversos partidos y movi-
‘Anapo Socialista’, el de ‘Co-
mientos en muchos países.
lombia Unida’ que reunió gru-
pos de todo el país hasta la fu-
Sin negar sus dificultades, por-
sión con el ‘Movimiento19 de
que en aquellos años la utopía
Abril’, que descendió del mon-
se decantó y frustró rápida-
te en 1988, para seguir con la
mente. ¿Cuánto queda todavía
Alianza Democrática M—19
de interés en la Plataforma de
que llegó a la Asamblea Cons-
Unidad Popular de1965? Evi-
tituyente de 1991 con grandes
dentemente, todo o casi todo.
empeños de transformación.
Son elementos de valor que
Camilo reiteró en sus otros es-
Para Fals Borda la impronta y
critos y conferencias. Su pen-
el recuerdo de Camilo Torres es-
samiento activo de entonces taban presentes en distintos desa-siguió latente y vivo. Así incide
rrollos del “buen radicalismo polí-
en el mundo actual y, por su-
tico”. Consideraba que el proceso
puesto, en la sociedad colom-
fue positivo a pesar de todo: en
biana.
estos duros y peligrosos años se
ganó un considerable acumulado
La prematura muerte de Cami-
político, social e ideológico.
lo en Patio Cemento impidió
que el cura guerrillero enrique-
También pensaba que el pen-
ciera aún más el avanzado e samiento de Camilo en Colombia interesante ideario del Ejérci-se expresó —sin advertirlo— en la
to de Liberación Nacional. El organización y funcionamiento de comandante ‘Antonio García’, los Grupos Temáticos y Tertulias destacó el carisma de Camilo
Ideológicas organizadas por Or-
y la relevancia de su pensa-
lando Fals Borda para la campa-
miento y de su mensaje para ña presidencial de Carlos Gaviria los actuales movimientos polí-Díaz durante el año 2005. En este
ticos en el continente y en Co-
proceso, ciento cuarenta profesio-
lombia. En efecto, el elemento
nales y políticos se organizaron en
utópico mismo, con visos so-
diez y siete grupos para estudiar
cialistas nuevos, se presenta los principales problemas del país Revista “Sociología y Política HOY” No 11, Julio - Diciembre 2025
Miguel Eduardo Cárdenas Rivera
Orlando Fals Borda: anti—élite, utopía y pluralismo y plantear propuestas y salidas, y
la conformación de grupos temáti-
fue presentado en su publicación
cos y la programación de tertulias
inicial como un esfuerzo “desde durante el año 2005.
las bases”. La idea quedó plasma-
da en ese mismo folleto, donde se
Con optimismo desbordan-
lee que vamos “hacia un Frente te y la energía vital disminuida, Unido de los Pueblos”, y que su
consideraba que se trataba de
propósito fue iniciar un esquema
una generación que trabajaba a
pluralista de pedagogía política gusto con las bases populares, que hubiera agradado mucho a como en los tiempos de Camilo, Camilo Torres:
y aseveraba que existía un mayor
acercamiento a estas bases, tan-
¿Vamos de nuevo hacia aquel
to para acompañarlas como para
Frente Unido que concibió aprender a investigar la realidad Camilo? Parece posible —afir-con ellas, con los métodos de la
maba Fals Borda— si hacemos
Investigación Acción Participativa
caso de los últimos aconteci-
—IAP— (otro fruto intelectual de
mientos sobre el proyecto de
Camilo Torres cuando empezó a
unidad de las izquierdas de-
aplicarla en el barrio Tunjuelito en
mocráticas, que fue insistencia
Bogotá). Soñaba que esta genera-
muy valiosa del senador y lue-
ción activa y senti—pensante esta-
go candidato, Carlos Gaviria.
ba mejor preparada y con mayor
capacidad que su antecesora: la
El asunto no era sólo de nom-
de La Violencia.
bres. En su inagotable capacidad
para perseverar en la búsqueda
Exultante conjeturó que
de la utopía, Fals pensaba que lo
principal no era que las estructuras
[…] atrás quedaron los Cente-
formales perdurasen, sino que las
naristas de Rafael Uribe Uribe,
ideas de unidad y transformación
los Nuevos de Jorge Zalamea
radical se arraigaran y extendieran
y Carlos Lleras, los del Movi-
de manera concienzuda y convin-
miento Revolucionario Liberal
cente. He ahí la vana ilusión. Veía
y La Ceja de Alfonso López Mi-
la aparición en Colombia de una
chelsen. La rancia cooptación
generación activa y senti—pen-
de centroderecha con la que
sante, con un gran contingente
se ha tentado y corrompido a
universitario y pluripartidista na-
la izquierda colombiana se ha
cional y regional, como lo hizo con
quedado sin excusas: hoy ya
Red de Carreras de Sociología y Ciencias Políticas del Ecuador
Orlando Fals Borda: anti—élite, utopía y pluralismo podemos avanzar sin muletas
***
hacia nuestros valorados obje-tivos históricos, con el pegante
El científico peruano Aníbal
ideológico del socialismo au-
Quijano explica que el desarrollo
tóctono o Kaziyadú del des-
es un término de azarosa biogra-
pertar, que se siente venir.
fía en América Latina. Desde la
Segunda Guerra Mundial ha cam-
Fals Borda sentía pisar bases biado muchas veces de identidad firmes para escrutar con optimis-y de apellido, tironeando entre un
mo el cambio social radical y pro-
consistente reduccionismo econo-
fundo en Colombia, como lo quiso
micista y los insistentes reclamos
Camilo Torres, el ideal por el cual
de todas las otras dimensiones de
ofrendó su vida. Por eso no titu-
la existencia social. Es decir, entre
beó en afirmar en aquella memo-
muy diferentes intereses de poder.
rable tarde del 15 de febrero de
Sus promesas arrastraron a todos
2006, en que se conmemoraba el
los sectores de la sociedad y de
cuarenta aniversario de la muer-
algún modo encendieron uno de
te de su amigo, en nombre de la
los más densos y ricos debates de
Fundación Nueva República:
toda nuestra historia, pero fueron
eclipsándose en un horizonte cada
Hoy lo recordamos con el do-
vez más esquivo y sus abandera-
lor de la ausencia, pero tam-
dos y seguidores fueron enjaula-
bién con la alegría y la espe-
dos por el desencanto. (Quijano,
ranza del deber cumplido, de
2000, p. 73)
la tarea pionera y dedicada
que realizó para bien de la na-
Por su parte Fals Borda se re-
ción. Tal es la vigencia de Ca-
fiere a un “contexto imitativo” se-
milo Torres, el hombre, y tal es
gún el cual en América Latina,
la obligación que todavía a te-
nemos de seguir con su lega-
[…] la concepción del ‘desarro-
do y hacerlo fructificar sobre la
llo’ fue, a partir del postulado
faz de nuestra tierra. Tenemos
económico [...] del presidente
ya, por fortuna, un liderazgo
Harry Truman de los Estados
capaz y los mejores candidatos
Unidos en 1949, la de seguir las
para asumir el poder. Por ahí
pautas de acumulación y orga-
va la cosa. (Fals Borda, 2010,
nización económica y social de
pp. 15—18)
los países ricos de la zona tem-
plada. El modelo de ‘desarrollo’
Revista “Sociología y Política HOY” No 11, Julio - Diciembre 2025
Miguel Eduardo Cárdenas Rivera
Orlando Fals Borda: anti—élite, utopía y pluralismo adoptado tuvo (o ha tenido) estimaciones de la Organización unas características que resulta-Internacional del Trabajo (OIT).9
ron inapropiadas para el tipo de
política que buscaba el progre-
En realidad los costos de los
so y la erradicación de la pobre-
programas de ajuste estructural
za en las comunidades básicas.
son asumidos principalmente por
(Fals Borda, 1988, p. 12)
los trabajadores y sus familias y
otros grupos que viven en situa-
Para la época en la que Fals ciones de alta vulnerabilidad, ta-Borda despliega con encomio su
les como las mujeres, los niños,
trabajo científico y político, Amé-
los desempleados y los discapa-
rica Latina enfrentaba su pérdida
citados. Tales programas afectan
de opciones para el futuro, a pe-
negativamente el gasto público
sar de su intento de incorporación
dedicado a la educación, la salud
(más formal que real) al proceso y los servicios sociales colectivos.
de democratización. Al finalizar
Los niveles salariales caen y es fre-
los noventa 200 millones de lati-
cuente la pérdida de puestos de
noamericanos y caribeños vivían trabajo. Las medidas adoptadas en situación de pobreza (36% de
en el contexto de los programas
los hogares), mientras en 1980 de ajuste estructural han culmi-los pobres sumaban 136 millo-
nado con una inestabilidad en los
nes. En el 2005 se estimaba que
tipos de cambio, que cuando se
213 millones —más del 40% de devalúa reduce el poder adquisi-la población de América Latina—
tivo de los trabajadores y causa un
se encuentra bajo la pobreza y 88
incremento de la inflación que es
millones —el 18%— en estado de
insoportable para los sectores de
indigencia. La desigualdad que la población más desfavorecidos, caracteriza a América Latina refleja
y cuando se sobrevalua aumenta
factores educativos, demográfi-
el precio del dinero y cae la inver-
cos, patrimoniales, ocupacionales,
sión aumentando el desempleo.
de clase, etnia, raza, edad y géne-
(Guisse, 1996)
ro. En América Latina y el Caribe
hay 20 millones de niños y niñas
Las políticas de ajuste y globa-
trabajadores, de acuerdo con las lización impulsadas por la banca 9/
La actualización de cifras de la CEPAL se encuentra en http://www.cepal.org/publicaciones/xml/6/51946/
AnuarioEstadistico2013.pdf
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Orlando Fals Borda: anti—élite, utopía y pluralismo multilateral, el capitalismo finan-los sectores menos favorecidos,
ciero internacional, los gobiernos
y buscar reducir las brechas entre
y la tecnocracia neoliberal han in-
ricos y pobres y entre países de-
crementado la violencia social y la
sarrollados y en desarrollo. Esa
violación de los derechos huma-
retórica socioeconómica naufra-
nos en el caso de América Latina.
gó por llevar implícita la defensa
Cuando se celebraron los 50 años
del orden económico capitalista.
de las Naciones Unidas se recono-
Las disfunciones de la pobreza,
ció que la pobreza, el desempleo
el desempleo y la exclusión son
y la desintegración social son los
entendidas como problemas aso-
fenómenos protuberantes de la ciados al mal manejo de políticas contemporaneidad.
macroeconómicas o a característi-
cas inherentes a los individuos. La
Producto de esta situación se
solución pasa por una buena inge-
asiste a una intensificación del cor-
niería social, sin sujetos sociales ni
porativismo, por el cual cada frag-
políticos.
mento de la sociedad se aferra a
sus intereses particulares en de-
Confían en las fuerzas del mer-
trimento de los intereses del bien
cado como el orden social más
común, en un contexto de guerra
eficiente y promotor del desarrollo
civil permanente dominada por un
en contra del Estado interventor,
choque de minorías contrapuestas
regulador, redistribuidor y garan-
sin centro. El frágil estado patri-
tista. En consecuencia, promue-
monialista que históricamente fun-
ven la desregulación del mercado
cionó solo al servicio de pequeñas
laboral y una política social centra-
élites amenaza con derrumbarse. da en necesidades básicas y míni-Las conductas tipo “sálvese quien
mos vitales en contra del principio
pueda” tienden a generalizarse.
de dignidad universal, esto es, los
derechos humanos. Las medidas
Es una necesidad enfrentar se orientan a garantizar la diná-con seriedad los críticos proble-
mica de acumulación del capital y
mas económicos y sociales; pero aliviar las condiciones inmediatas para ello no basta con anunciar la
de la pobreza, desempleo o des-
coordinación de la política macro-
cohesión, descuidando las condi-
económica con las políticas socia-
ciones subyacentes y los factores
les, en prestar el mayor interés a la
estructurales que generan estas
promoción de empleo productivo
patologías sociales. En resumen,
y al mejoramiento del ingreso de
se busca romper los contratos so-
Revista “Sociología y Política HOY” No 11, Julio - Diciembre 2025
Miguel Eduardo Cárdenas Rivera
Orlando Fals Borda: anti—élite, utopía y pluralismo ciales fundamentados en derechos
el reverso de ellos, de suerte
sociales, desmontar las legislacio-
que ambas comparten el mis-
nes laborales para un supuesto
mo carácter históricamente
aumento del empleo y redistribuir
transitorio. (Marx, 2000, p. 348)
entre los pobres los recursos asig-
nados para concentrarlos en los
La distribución entre beneficios
sectores en condiciones de mise-
y salarios se deriva de las relacio-
ria, todo con el fin de no afectar
nes de producción. Las relaciones
los equilibrios macroeconómicos, de distribución bajo el capitalismo garantizar la acumulación, no re-deben verse como el resultado de
ducir las ganancias del capital y no
un conflicto entre las clases socia-
transformar las relaciones de pro-
les sobre la producción donde las
piedad.
clases no están situadas simétrica-
mente. En las sociedades capita-
La transformación de las pato-
listas, la distribución entre las cla-
logías sociales arriba enumeradas
ses se fundamenta en relaciones
necesariamente exige una supe-
de explotación, opresión y aliena-
ración de las actuales relaciones ción. No obstante, la explotación de producción y el cambio en la
y la opresión no sólo se explican
correlación de fuerzas enfrentadas
por razones de clase, también por
en la pugna distributiva.
factores asociados al género, et-
nia, edad, cultura y región.
Está vigente la afirmación de
Marx según la cual
Se puede concluir con el eco-
nomista ecuatoriano Alberto
[…] las relaciones de produc-
Acosta cuando con tino anota que
ción que corresponden a este
modo de producción específi-
[…] paulatinamente se perfila
co, históricamente determina-
la necesidad de revisar el estilo
do —relaciones que los hom-
de vida vigente en el nivel de
bres contraen en su proceso
las elites y que sirve de marco
social de vida, en la creación
orientador (si bien inalcanza-
de su vida social— tienen un
ble) para la mayoría de la po-
carácter específico, histórico y
blación; una revisión que ten-
transitorio; y que, finalmente,
drá que procesar, sobre bases
las relaciones de distribución
de real equidad, la reducción
son esencialmente idénticas a
del tiempo de trabajo y su re-
esta relaciones de producción,
distribución. Más temprano
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Orlando Fals Borda: anti—élite, utopía y pluralismo que tarde, aún en los mismos
propuesta de refundar a Colombia
países subdesarrollados (no como Estado Regional Unitario: se diga en los desarrollados), para ello se requiere organizar en tendrá que darse prioridad a su momento un gran cabildo de una situación de suficiencia,
las regiones de Colombia para im-
en tanto se busque lo que sea
pulsar un proceso reconstituyente
bastante en función de lo que
de tres años por la vía de los ple-
realmente se necesita, antes biscitos de municipalidades.
que de una mayor eficiencia —
sobre bases de una incontro-
Es necesario concretar una al-
lada competitividad y un des-
ternativa para superar la crisis del
bocado consumismo— que Estado centralista. Asunto que terminará por hacer imposible
pasa de largo en el curso de los
el sostenimiento de la humani-
diálogos que se asumen como un
dad sobre el planeta. (Acosta,
avance para tomar la senda de la
2001, p. 349; Quimbayo Ca-
paz con justicia social. Pero ade-
brera, 2013, p. 16—17)
más es menester dar forma a un
gobierno de transición en condi-
Unas breves palabras para ciones de convocar una constitu-anotar que las globalizaciones im-
yente democrática que viabilice
plican un nuevo orden territorial a
las reformas sociales, políticas e
nivel mundial. En el caso colom-
institucionales que den sustento
biano la realidad histórica de que
material a una paz duradera. Esta
cada gobierno tiende a ser peor opción estratégica es posible si se que el inmediatamente anterior y
garantiza la más amplia participa-
por ello el entrecruzamiento entre
ción popular como una experien-
la necesidad del cambio social y el
cia en Colombia, y que se requiere
nuevo orden territorial, es una ten-
adelantar de conjunto por el pue-
dencia suficientemente demostra-
blo de América Latina.
da. Por eso, en una perspectiva
distinta, el tema del ordenamien-
Esta iniciativa está encaminada
to territorial (OT) se liga a la pro-
a propiciar un proceso que permi-
puesta de que éste sea el último
ta a Colombia convertirse en una
gobierno nacional para dar paso república regional unitaria a través a una nueva institucionalidad ba-del más amplio y profundo proce-
sada en una forma de presidencia
so de reflexión y acción popular
colegiada y en un parlamentarismo
que se haya intentado hasta ahora
en cada Estado—Región. De ahí la
en la mira de superar el centralis-
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Orlando Fals Borda: anti—élite, utopía y pluralismo mo asfixiante de la vitalidad y de
A casi medio siglo después de
las ansias de progreso y bienestar
la prematura muerte de Camilo
de las provincias y regiones de Torres, la acción política desple-Colombia.
gada para ejecutar el programa
de gobierno que consigna la Pla-
No ha sido bienaventurado el
taforma del Frente Unido no fue
criterio de fortalecer la capacidad
posible por la vía electoral, y a su
de gestión política—administrati-
vez la lucha armada como opción
va de los entes territoriales y de no logró despojar del poder a la dar la posibilidad de reordenar el
minoría plutocrática, y como mé-
territorio sobre un nuevo esque-
todo de lucha el mismo Fidel Cas-
ma político—administrativo que tro considera que está descartada: responda a los cambios sufridos esta es la encrucijada de la hora.
en la realidad económica y social
(Castro, 2008)
resultado de las transformacio-
nes de los últimos sesenta años
Al recordar la mano cálida y la
marcadas por la urbanización, la mirada confiada del Maestro Fals internacionalización, la desagrari-Borda se puede terminar así:
zación, la desindustrialización, la
tercerización y la financiarización,
[…] toda utopía, por defini-
que acompañan en su conjunto la
ción es inalcanzable. Lo real-
profundización de la crisis nacional
mente esencial es reconocer
y la conflictiva relación campo—
el impacto utópico como una
ciudad.
idea potencialmente salvado-
ra, que destaca las metas ha-
Por todo lo anterior es necesa-
cia las cuales se trata de llegar
ria una reconfiguración de Colom-
colectivamente. Esto en sí mis-
bia como una nación en las que
mo tiene efectos refractantes
las regiones adquieran personería
sobre el orden social. Por eso
jurídica y logren una coordinación
la ideología socialista reiterada
institucional que se constituya en
a través del aparato pluralista
la base para el desarrollo social y
vuelve a ganar toda su poten-
político en ejercicio de la autono-
cialidad original. (Fals Borda,
mía y la identidad cultural propia
2008, p. 217)
de nuestras regiones.
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