El nadaísmo contra si mismo
Resumen
“Yo no sé lo que es el nadaísmo. Lo único que sé es que es una cosa abominable” fue la respuesta que me dio el vicerrector del Colegio Santa Librada de Cali, Colombia, cuando allá, en los albores de la década del 60, le pedí permiso para colgar unos afiches nadaístas en las paredes de este colegio, donde yo hacía mi bachillerato. Tal vez esta respuesta, que el nadaísmo adoptó desde entonces como una magnífica definición del movimiento, resume en sí lo que ha sido y es este ser de la literatura y la imaginación, que creció en forma de protesta contra una sociedad que había instaurado la violencia política y social como forma de acción, la cual favorecía los intereses de las clases políticas dominantes, ya fuesen liberales o conservadores. El nadaísmo era así una respuesta violenta a la violencia, la cual en 1948 se había desatado sobre todo el país debido al asesinato, en pleno centro de Bogotá, del líder liberal-socialista Jorge Eliécer Gaitán.